domingo, 14 de octubre de 2012

Los posos del deseo.


Ahora,
que caen las sombras
sobre los vacíos de las copas
y las botellas desvelan secretos
de sueños descorchados,
bebo con labios ebrios
de las uvas de tu cuerpo…

Es etílica la noche
en el gemido
de tu piel golosa de saliva.

Mi boca,
borracha de pasión,
apura los posos del deseo.


acróbata

3 comentarios:

  1. Precioso poema de sensaciones. Me ha gustado mucho bebérmelo.

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  2. Como una huella, el deseo, en la memoria del cuerpo, los cuerpos.

    Buena y linda noche, Tomás. Saludote.

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  3. Yo también me quiero pillar un trancazo como ése...

    ;-)

    Besos, requeteguapo.

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