martes, 25 de septiembre de 2012

Al abismo.


Agarrado al vértigo
de una pluma en equilibrio
percibo en cada nuevo renglón
como la caligrafía
parida por mi mano diestra
va estirando más y más las letras
en el intento vano
de no dejarlas caer al vacío…

Y mi pulso,
incapaz de enderezar el trazo,
escribe y escribe…
Intentado dar sostén al verso
que ya resbala sílaba abajo

¿Terminarán quebrándose en dos
las palabras que escribo
y con ello cayendo sin remedio
al abismo del olvido?


acróbata

3 comentarios:

  1. Renglón a renglón, y palabra a palabra, irremediablemente nos encaminamos al abismo.

    Pero yo quiero creer que las tuyas, llegarán a buen puerto.

    Besos, cosa guapa.

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  2. Ese pulso será capaz de renovar fuerzas...

    Saludote hasta allá, Tomás.

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  3. tus poemas no merecen ser olvidados.
    son muy buenos :)

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