jueves, 23 de agosto de 2012


La rebelión de las armas de fuego
sería que ante la contemplación de la vida
se les humedeciese la pólvora,
se les enamorase el gatillo
y sólo fuesen capaces de disparar
por su negra boca de muerte
dulces besos de fresa.


acróbata

6 comentarios:

  1. Eso estaría bien.
    Pero no lo veremos.

    Saludos.

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  2. Estaría muy bien, sí. Un gatillo enamorado que dispare besos de fresa, de gominolas...
    ¡Ojalá!

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  3. Sería maravilloso, verdad...

    Como la rebelión de las palabras fuera un canto de unidad incitando al amor y la paz, pero que difícil se hace, amigo de los tiempos, que difícil...

    Abrazos, Tomás

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  4. Utopía que, según me temo, tiene más que ver con las manos que las disparan que con las bocas negras de los revólveres. Un abrazo.

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  5. POOOUUUUUMMMM!!!!

    Besos de fresa, Tomás.

    Empezamos hoy?

    ;-)))

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  6. He aquí al soñador. Benditos sean los sueños.

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