jueves, 2 de agosto de 2012


Es absurdo el desafío
de asomarse al abismo propio
buscando hallar lo más profundo
si no se quiere aceptar
que la caída
es el precio a pagar
en el empeño de conocer el fondo.


acróbata

5 comentarios:

  1. Ese precio es carísimo.
    Y duele.

    Saludos.

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  2. Hola Tomás!!
    Muy profundo,así es,si no estamos dispuestos a caer,mejor no asomarse al interior.
    Un abrazo lleno de calor!!!!

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  3. Me encantó... con permiso, seguiré leyendo.

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  4. Conocer nuestros abismos, suele ser necesario. El tema es encontrer de nuevo la luz.

    Saludote, hasta alá.

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  5. Creo que las caídas te llegan sin haberlas pedido...

    Y todos tocamos fondo alguna vez.

    Un beso, Tomás.

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