viernes, 31 de agosto de 2012

Decir adiós.


Después de mucho pensarlo
he escrito la palabra adiós
y casi sin levantar el lápiz del papel
se ha marchado de mi lado
dejando tras de si un rastro oscuro
que ha terminado por difuminarse
en el lejano horizonte del silencio.
Parece que aún no es tiempo de marchar
pues se me van las despedidas
nada más escribirlas
y así no hay modo de decir adiós.


acróbata

5 comentarios:

  1. hola mi queridisimo amigo:
    ESCRIBIR ADIOS;
    Seria como dejar de habitar en la calida costumbre del recuerdo,
    en el misterio fugaz de su hermosura, o en el encantado crepùsculo
    que incendia la brisa, y palpita en la musica del universo.

    Seria como dejar de celebrar el delirio, que late en las medulas,
    y ciega las pupilas hechizadas, dejar que la luz, embista la luz
    en una ilusoria aurora , fugaz y sigilosa, que roba los reflejos del caoba.
    ESCRIBIR ADIOS
    Seria como estar a la espera de la oscuridad,
    desnudo de alas ,contraido en la cueva del destino
    tiritando de horror, amordazado de palabras
    escribir adios,seria, como no haber escrito nunca.

    besos Lucia.

    ResponderEliminar
  2. Muchas gracias por tus palabras.

    ¿Acaso no va todo camino del último adiós: Letras, pensamientos, sueños, recuerdos, olvidos...Yo?

    Esta entrada no tenía este fin.

    Besos amiga.

    ResponderEliminar
  3. -Siempre hay un adiós, poeta
    Es inevitable. Es la vida

    ResponderEliminar
  4. Siempre hay un adios, espero que no sea muy largo. Un gran saludo.

    ResponderEliminar
  5. El tiempo, la vida, seguramente nos dirán adiós. Pero hoy no.

    Buen sábado, Tomás.

    ResponderEliminar