domingo, 12 de agosto de 2012

Atrás.


Llegados a cierta edad
en la que crece la sospecha
que hay más años a la espalda
de los que se presienten
en el camino de poniente,
El Hombre comienza a tener
más ojos en la nuca
que en la cara
por mucho que se empeñe
en no mirar atrás
y pierda la vista en lontananza.


acróbata

7 comentarios:

  1. Muy bueno acróbata. "Más ojos en la nuca que en la cara" Muy bueno ese verso. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  2. Muchas gracias Marcos por tu paso por aquí.

    Un abrazo amigo.

    ResponderEliminar
  3. Lo que hace desagradable la tarea de sacarse las legañas.

    Piensa en ello. Piénsalo.

    ResponderEliminar
  4. Ajam, pero mira...

    Buenas noches, Tomás.

    ResponderEliminar
  5. Tenía entendido que era Almería la tierra de las legañas, por lo visto más a poniente y al norte también abundan...

    Saludos gente.

    ResponderEliminar
  6. O que ya esté tuerto...

    Besos, guapetón.

    ResponderEliminar