sábado, 9 de junio de 2012

Hay ciertas responsabilidades
que por ineludibles asustan
aunque se viva sin prestarles
toda la atención que merecerían.


One.



Uno no sólo es uno…
Es también la memoria
de los que le precedieron en el tiempo,
además de la huella caduca
de los millones de pasos
que hasta aquí le han traído.

Uno nunca es uno
y nada más…
También es semilla
del brote tierno del mañana,
raíz del tronco,
tronco de la rama,
rama del tallo,
tallo de la nueva hoja
que reverdece cada primavera.

Uno es eslabón
de una larga cadena
que une el ayer de los que marcharon
camino del olvido
con el porvenir de los que vendrán
a partir de uno mismo…


acróbata

4 comentarios:

  1. Eslabones de carne y hueso.
    Nada más.
    Y nada menos.

    Saludos.

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  2. Precioso, precioso, precioso.
    Exactamente lo que pienso.
    Bueno, pero infinitamente mejor expresado ;)

    Besos amigo acróbata.
    PD: Voy a ver si me llegan las musas.

    Besos

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  3. Estupendo poema Tomás, somos parte de esos eslabones de los que ya no están e hicieron camino y a los que no debemos defraudar y de los que nos continúan a quien debemos impulsar. Ahora más que nunca con estas nubes negras que nos cubren.

    Muy bueno, un beso

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