miércoles, 9 de mayo de 2012

Pan duro.


No sé de qué nos podemos quejar los amantes del doble juego de las palabras, tenemos un Gobierno plagado de ministros que hacen un honor impagable al respecto: Así, qué otro país puede presumir de tener un ministro de Hacienda llamado Montoro que no para de darnos cornadas a los ciudadanos a base de bien con sus continuas subidas de impuestos que el llama de manera simpática como cambios de ponderación. O una ministra de Sanidad cuyo apellido Mato cree que le da licencia para acongojar a los más necesitados en eso de la atención sanitaria, cualquiera diría que es fan de 007. También hay una ministra apellidada Pastor, que se plantea cobrarnos incluso por circular por las autovías, ¿querrá la mujer aprovechando que parecemos borregos poner de moda las cañadas reales? Siguiendo con este bonito juego de palabras que ya no sabe uno si es coincidencia, ocurrencia del gallego, o un simple acto de fe, gozamos los pobres ciudadanos de una ministra de Trabajo que se llama Fátima, como si bastase nada más con un milagro para sacarnos del atolladero del paro, si al menos tuviese como segundo nombre Lourdes. Por supuesto no nos podemos olvidar del ministro de Cultura, un hombre que cada vez que habla sube el pan y cuyo apellido Wert, si no me equivoco, traducido del alemán al español viene a significar valor, y sí, debe de ser un hombre muy valeroso, quién lo pone en duda, pero a la educación pública española con sus pasos por encima de la línea roja la va a dejar sin valor alguno. Y para finalizar por ahora, qué decir de Luís, Ministro de Economía, que de verdad se ha creído que nos hemos caído los españoles de un guindo.
Igual si uno fuese más inteligente terminaba por encontrar alguna relación entre los ministros que quedan por nombrar y sus actuaciones, pero cualquiera llega a comprender lo que pasó por la mente del Presidente para nombrarlos, demos tiempo al tiempo, que lo mismo lo que hoy un simple aficionado a esto de escribir no ve, termina por quedar bien a la vista. Este hombre tan callado y con cara de no saber dónde está, va a resultar que es un auténtico mago de las palabras digno candidato al Nobel de Literatura por lo bien que utiliza los dobles sentidos.


acróbata

1 comentario:

  1. Para mí que se equivocó y escogió a los más tontos.

    Saludos.

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