domingo, 6 de mayo de 2012

No hay olvido.


Tal vez,
en una arrebato de locura
con los labios mordiendo el silencio
y la palabra dos metros bajo tierra,
podría evadirme de mi mismo
escribiendo en estos versos sin tiempo
que ya no me duele tu ausencia.
Tal vez,
en un trance amnésico
con los ojos perdidos en el vacío
y la mirada detenida en un instante,
podría desentenderme de mi mismo
contando en este lugar de sentimientos
que ya no me inclina tu falta.
Tal vez,
en un ahogo repentino
con la voz quebrada en un susurro
y el eco roto en mi pecho,
podría mentirme a mi mismo
narrando en este aquí tan cierto
que ya no me hiere tu marcha.
Quién sabe…
Quizás podría hacerlo,
pero a quién estaría traicionando,
si no hay día
en el que no te recuerde,
si no hay olvido
para este dolor tan mío.


acróbata

5 comentarios:

  1. No se puede decir mejor.
    Yo la echo mucho de menos también.

    Saludos.

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  3. Ni me imagino lo que debe suponer estar sin ella. Estoy segura, no segurísima, que se siente orgullosa de ti.
    Suena a tópico, pero ahora que soy madre, lo se.

    Besos acróbata.

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  4. Siempre permanece el alma, de quién nos convirtió en quién somos...



    Un ABRAZO :-)

    NAMASTÉ

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  5. Por suerte, aún me sigue dando mucha guerra...

    Besitos, mi niño.

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