viernes, 18 de mayo de 2012

Lapsus.


Es curioso lo fácil que termina uno mezclándolo todo: El otro día, sin ir más lejos, llamaron a la puerta de casa unos vendedores de enciclopedias y no se me ocurrió despedirles de otra manera que diciéndoles que yo no creía en Dios. Para al poco, ante la visita inesperada de una pareja de Testigos de Jehová, asegurarles convencido que no me interesaba para nada comprarles una enciclopedia. Es lo que tiene el hábito, que no siempre hace al monje y muchas veces invita al equívoco.


acróbata

8 comentarios:

  1. Últimamente me suele pasar muy a menudo, pero creo que no tiene la menor importancia. Besos.

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  2. ja ja al menos les atendiste y compartiste tu filosofía.
    Hermoso espacio y regresaré.

    Un beso.

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  3. En el fondo todo es el mismo timo.

    Saludos.

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  4. Al fin y al cabo se trataba de los mismos charlatanes: "mismos perros con distinto amo" (y con perdón por lo de perros que no quiero yo molestar a nadie).
    Tomás, un abrazo y feliz fin de semana.

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  5. Si es que no sé pá que abres....

    :)

    Besos, requeteguapo.

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  6. Muchas gracias por vuestra visita. A todo el mundo le abro yo la puerta, otra historia ya es si les invito a pasar o no...A vosotros seguro que si.

    Abrazos.

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  7. Jajajajaja... Me has hecho reír a carcajadas...
    Jajajajaja...

    La fotografía del Génesis me gusta.

    Besos, aguileño...

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  8. Hola Mar. Me alegra que te haya gustado.

    Besos desde tu pueblo.

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