viernes, 9 de marzo de 2012

Va...


En este mundo tan lleno de infidelidades son muy de agradecer las personas que a pesar de todo siguen siendo fieles a si mismas.


Yo sigo sin venderme
al mejor postor
y no son pocas las voces
que me dicen:
“Así te va”
Y es cierto…
¡Así me va!,
no diré si bien o mal,
depende mucho del día.
En todo caso
intuyo que son bastantes
los que piensan que en caída libre,
yo sin embargo diría
que cada vez más libre de caídas,
son lo que tienen las percepciones,
la gente opina sin conocimiento,
yo no opino,
simplemente afirmo
conociendo por entero los hechos.
En todo caso mi vida
va como siempre
alejada del mundanal ruido
que da el protagonismo
y cerca, muy cerca,
de lo que en mí habita.
Sé por experiencia
que aquí, en este mundo hipócrita,
todo es cuestión de imagen,
de parecer más de lo que eres,
de representar lo que los demás esperan
y claro ahí no entro,
porque no busco el engaño…
Soy lo que se ve
en todo momento
lo cual no sé si será mucho
o acaso es menos que nada,
pero a nadie miento
y menos aún a mi mismo.
Así que me reafirmo
en este lugar sin tiempo:
Sí.
¡Así me va!



acróbata

6 comentarios:

  1. Leía y pensé: Sólo espero nunca traicionarme...

    Saludos muchos, Tomás. Buen y maravilloso día.

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  2. Te iba a decir lo mismo que te ha dicho Luna.

    Buen fin de semana.

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  3. Tomás,seguir siendo fiel a uno mismo,es lo más importante.
    Nada de parecer,ni aparentar,aunque a veces..."estemos obligados a ello",quizás por eso escribo,sabes?,porque ahí dejo lo que siento,aunque solo yo entienda el porqué,pero es mi desahogo particular,a veces gritaría,pero como no puedo,pues escribo.

    Me gusta como lo dices tú,y sobre todo lo seas.

    Un abrazo,amigo mío!!

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  4. Sigue preservando esa entereza.
    No es fácil en este largo camino, lograr no llegar a traicionarse.
    Besitos, Tomás.

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  5. Hola Tomas, te diré que la libertad de ser tú mismo, es la mayor de las riquezas y que esta riqueza se paga a veces muy cara. Pero te queda la satisfacción de poder seguir mirándote a la cara y sonreír.

    Un abrazo

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  6. Que grande, acróbata.
    La libertad de ser como eres
    no te dejará caer de la cuerda.

    Un abrazo grande, Tomás.

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