domingo, 26 de febrero de 2012

Madre.


Madre,
no hay victoria posible
en la derrota absoluta,
ni batalla pequeña
para esta guerra tan grande,
madre,
me está robando el tiempo
el sonido de tu voz,
mas temo también
que llegue a quitarme
todo lo que en mí sembraste.
Madre,
no hay lugar para el acierto
en el error inocente,
ni momento de gloria
para este eterno combate,
madre,
me están borrando los años
el brillo verde de tus ojos
mas caigo en el desespero
si pienso en el significado
de tu última mirada en silencio.
Madre,
no hay momento frío
para tu memoria candente,
ni sanación completa
para esta herida sin sangre,
Madre…
¡Madre!
no quiero ni puedo olvidarte,
aunque tu recuerdo
Sea un dolor constante.
Madre…
¡Madre!
todo el amor que en mí dejaste
no está muerto
lo conservo siempre vivo
en mi presente.


acróbata

5 comentarios:

  1. Una plegaria que cala hasta los huesos.
    Ese desangrado grito nos redime de cualquier pena.

    Besos, guapísimo.

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  2. Siempre estará contigo, siempre.
    Un abrazo enorme.

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  3. Una madre nunca nos deja. Lo sé.

    Abrazote grandote, Tomás.

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  4. El amor a una madre esta siempre presente...

    Estas invitado a "Tierra estéril"
    http://nidaeldore.blogspot.com

    Una abrazo

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