martes, 24 de enero de 2012

Mi querido pueblo.


Este es un pueblo con una industria desaparecida en combate, con un comercio en estado de shock, una pesca en la unidad de cuidados intensivos, una agricultura dos metros bajo tierra, un sector servicios con una sábana por encima, un turismo con la pastilla del día después y una construcción siendo velada en el tanatorio. Este es un pueblo muerto, muerto y bien muerto. Un pueblo lleno de muertos vivientes vagando por las calles, que el día menos pensado abrirán de golpe los ojos y cuando se miren los bolsillos se van a llevar un susto de tal calibre, que lo más probable los vuelvan a cerrar de golpe y se vayan directos por el camino de los “calistros” a pillar sitio en el campo santo, para así al menos descansar tranquilos de esta dura realidad que nos acompaña.


acróbata

9 comentarios:

  1. Me temo que el país entero está en una situación similar.

    Suerte que nos moriremos.

    Saludos.

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  2. Es una triste realidad a la que se enfrenta el pais
    Un beso

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  3. Da miedo la situación que vivimos y no precisamente tiene pinta de mejorar,lamentablemente durará todavía mucho tiempo,solo espero que las familias que estén en una situación dificil puedan salir adelante a pesar de ello.

    Un fuerte abrazo Tomás!!

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  4. Cuando escribís así, me recordás a mi Argentina de hace unos años.
    Solos contra el mundo, así nos sentíamos. Hoy seguimos en la lucha más unidos. Tal vez se trate de eso, de luchar.

    Saludos enormes, Tomás. Buenas noches.

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  5. ¡Así me gusta! ¡Con optimismo! ¡Si serás realista!

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  6. Martín vivimos en un pueblo donde el pleno empleo es un hecho, todo el mundo cobra un sueldazo, tenemos unos servicios sociales que son la envidia de la nación y además los perros callejeros llevan de su cuello prendido un collar de salchichas...Eso sería ser optimista, porque por desgracia (y soy aguileño de pura cepa) la realidad que nos acompaña es otra bien distinta.

    En todo caso, tenemos lo que tenemos y no va a venir nadie de fuera a sacarnos las castañas del fuego. No hay nada mejor que reconocer los hechos para comenzar a trabajar juntos y salir del atolladero.

    Un fuerte abrazo.

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  7. Si ya sabes que estás cargadito de razón... Que esto es lo que hay. Yo comparto contigo hasta la última coma de tu pensamiento pero en este nuestro mundo global, siempre quedará un pequeño resquicio para nuestras alegrías y desgracias privadas, para sentirnos individuo en el conjunto y ahí, en ese contexto, es dónde quiero que nos encontremos para tomar unas copitas de optimismo con una tapita de felicidad.
    Un abrazo Tomás, estamos en contacto, Pedro y Paco me han hablado maravillas de ti, pero no me hacia falta, ya te he leido...

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  8. Muchas gracias Martín por tus palabras, por supuesto que ahí nos encontramos.

    Un fuerte abrazo, como bien dices, estamos en contacto. Buen finde.

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