lunes, 16 de enero de 2012

La ley de la selva.



Cómo esperar algo
de la justicia de los hombres
si ya la divina es injusta por naturaleza.
Cómo creer siquiera un poco
en las leyes de los hombres
si las atribuidas al más grande
dejan tanto que desear.
Cómo conservar un mínimo de fe
en la imparcialidad del género humano
si su supuesto Padre
ya hacía diferencias entre sus hijos.
¿Cómo?
¿Cómo?
Cómo acatar las sentencias
cuando a todas luces condenan a la víctima
dejando libre al delincuente.
Cómo creer en un sistema tan viciado
donde, tanto tienes tanto vales,
donde, dime quién eres
y te diré como serás juzgado.
Cómo creer en la ley de los hombres
si ni ellos mismos creen en ella.
Cómo creer hoy en nada
si en este mundo descreído
reina a sus anchas
la injusta ley de la selva.

acróbata

9 comentarios:

  1. Yo ya dejé de creer en ella, tanto en la divina como en la humana.

    Besos, mi cosa guapa.

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  2. Somos animales cada vez más incivilizados, no me extraña que al final reine la ley de la selva.
    Que lástima.

    besitos mediterráneos.

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  3. ¡¡¡QUE JUSTICIA!!! Me pregunto una y otra vez, ¿DONDE ESTÁ? Saludos cariñosos.

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  4. Tras ver los últimos fallos de la justicia (caso de Marta) te diré que me da hasta "asco".
    Un beso, precioso.

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  5. Hola Tomás!!
    Justicia!!!
    Piden,pedimos para tantas atrocidades,pero...la justicia es de unos pocos,de los poderosos,de los que tienen el dinero para comprarla,no del resto de los mortales,que nos dan siempre gato por liebre y solo queda aguantarse y esperar que algún día cambie y sea una justicia real para todos.

    Un abrazo Tomás!!

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  6. Como dicen, hecha le ley, hecha la trampa....

    Saludos, Tomás. Buenas noches.

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  7. Cuando no sirve esperar, acatar, creer, etc......no nos queda otra salida que actuar. Banzai !

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