miércoles, 14 de septiembre de 2011

Cuestión de costumbre.


Desde que mi amigo Evaristo se ha enterado que es lícito cobrar por adelantado, de manera estimativa, servicios que muy posiblemente aún no han sido consumidos por los ciudadanos, se ha dedicado esta última semana a reclamar de manera escrita a muchos de los vecinos del barrio un sin fin de impagos. Indicándoles sutilmente que igual, si no se plegan a sus sugerencias, se verá obligado a perseguirles por todo el municipio vestido con su llamativo disfraz de coyote, megáfono en mano y a voz en grito recordándoles las futuras deudas que quizás contraigan en algún momento de sus vidas.

Siendo consciente del delicado panorama que se le puede venir encima a mi buen amigo, (ya apenas si le dirigen la palabra por la calle y la mayoría de las gentes le miran con muy malos ojos) y de que yo tampoco he escapado a su misiva, (algo sorprendente para mí pues tengo de momento todos mis pagos al día), le he sugerido que haga un poco la vista gorda y no sea tan exigente con sus propios vecinos. Total, aunque es el empleado de confianza de la empresa de mi primo Juan, no es accionista, ni seguro que va a conseguir que mi primo le haga un contrato laboral digno. A lo que me ha contestado el bueno de Evaristo:

-No te preocupes, en realidad eso vengo haciendo desde un principio, sólo he enviado cartas a quienes no deben absolutamente nada, aún conservan su trabajo y tienen posibles de sobra.

-Entonces, para qué les presionas- Le he preguntado yo realmente sorprendido, pues no acababa de entender su razonamiento.

-Es bien sencillo, viendo el panorama de escasez laboral que tenemos y la imparable subida de todos los productos de primera necesidad, como por ejemplo la luz, les insto a que ahora que aún pueden afrontar monetariamente futuros impagos, comiencen a amortizar por adelantado la infinidad de deudas, que no tardando mucho, van casi seguro a contraer como continúe alargándose en el tiempo la precaria situación económica y laboral que estamos padeciendo en la actualidad.

-Hombre Evaristo, un margen de confianza, no se puede ir por ahí anticipándose a los hechos y menos aún cuando son de orden económico.

-Sí, hasta hace nada, eso mismo pensaba yo, pero este verano aprovechando que tu primo me ha tenido de vacaciones más de lo habitual, y viendo como con las políticas económicas actuales vamos a tener que venir al mundo con un aval que certifique que pagaremos nuestra parte de deuda, pues he decidido de manera eléctrica continuar el ejemplo vigente.

-Pero qué ejemplo, estás tratando de cobrar por adelantado.

-Tampoco es para ponerse así hombre, que eso era ya viejo cuando Europa acababa en los Pirineos, además, desde no hace tanto vuelve a estar de moda.

-No te entiendo, explícate- le he dicho yo.

-Qué te crees que vienen haciendo las funerarias ya de viejo, lo mismo que copió a posteriori el propio Estado cuando se sacó de la manga el IRPF, y ya para colmo las eléctricas también se han sumado a la imparable corriente.

-Mirado así, pero eso es distinto, con la muerte no se juega, con el Estado menos, pues todos somos Estado, unos para pagar y otros para cobrar y la luz ni tocarla, que ya se sabe lo que pasa nueve meses después de un apagónVamos, que está el panorama como para traer niños a este mundo. Antes venían con un pan debajo del brazo, ahora igual empiezan a venir con un talón sin fondos entre las manos.

-Cómo que distinto, es tan sencillo como acostumbrar a la gente, aquí, una vez que creas costumbre échate a dormir, ya todo se da por válido, aunque te estén saqueando la cartera.

-En fin Evaristo, eres incorregible, tú sabrás que haces, si por lo menos sacases beneficio económico para ti.

-En eso llevas razón, pero por lo visto, de tanto ver la televisión junto a mi abuela, creo que he perdido mi espíritu ciudadano y a cambio estoy encontrando un alma lacaya a la que, entre telediario y telediario, casi le estoy empezando a tomar cariño.

Lo que faltaba, otro más que está perdiendo su ciudadanía y sin inmutarse, espero que este mal soplo de no libertad le dure poco a mi buen amigo Evaristo. Ay Dios, a dónde vamos a ir a parar



                                                   acróbata

11 comentarios:

  1. ¡Menuda idea!, cobrar por adelantado...

    Me temo que Evaristo acabará captado por algún color político (en el caso de pillar dinero, da igual la ideología... cuánto más se pueda pillar de los ciudadanos, pues mejor) y acabará de Consejero Ecomómico de algún próximo Presidente o, mismamente, de Presidente.

    Tengo dudas sobre nuestro amigo: ¿Qué aspecto físico tiene Evaristo? ¿cómo le ves cuándo le imaginas? o, ¿nunca le pones cara?...

    Felicidades por un nuevo capítulo de este personaje que se va "sofisticando".
    Un beso fuerte para todos.

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  2. Evaristo va adquiriendo prestancia frente al mundo actual y se amolda a esa parte de la población,cuyo interés económico prevalece ante otras menudencias.
    :)
    Un beso.

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  3. Muchas gracias por vuestra visita.

    Evaristo nunca podría ser político, no es nada mentiroso, dice las cosas como las siente, y además, aunque trate de ocultarlo tras una cortina de dureza, tiene un corazón de oro. En su oficio solamente se muestra intransigente (nada de violencia, sólo presión imaginativa) con los chorizos, con los que en realidad no pueden pagar hace la vista gorda.

    Qué cómo es fisicamente. Vaya Towanda, que quieres saberlo todo, te reto, dime tú primero como te lo imaginas y después te digo yo como es. Palabra de Scout que no engaño.

    Besos para las dos.

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  4. Eh, cuidadíto con Evaristo... que yo no le veo en política; son estas últimas ideas del cobro por adelantado las que engatusarían a más de uno y más de dos políticos. Es probable que lo expresase mal; ¡perdona Evaristo!

    En cuanto a su imagen tengo que pensarlo bien...
    Cuando le conocí, me le imaginaba tosco, un tipo recio de más de cincuenta años, ni muy guapo ni muy feo, con la cabeza grande y la frente muy despejada... como Jack Nicholson o Gerard Depardieu.

    Ahora, no me le imagino así. Quizás más atractivo, rondando los cincuenta (nunca de más edad), quizás en la línea de Nicolas Cage o Mel Gibson...

    Bueno, así le veo yo, aunque me encantaría conocerle y que se pareciera a Paul Newman.

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  5. Vamos a ver Towanda, está claro que como detective no te ibas a ganar las habichuelas...jajaja. Si es amigo mío de infancia cómo va a rondar los cincuenta...

    Evaristo es un hombre de estatura media, más bien tirando para arriba que para abajo, de complexión atlética, bien parecido, al menos eso opinan las mujeres, pelo largo, castaño claro, ojos verdes, risa fácil y un gran vestuario de disfraces a consecuencia de su oficio, un oficio que según tengo entendido está pensando en abandonar (ya lo leerás). Cuando no tiene que disfrazarse por motivos laborales, suele vestir con vaqueros holgados y camisetas por fuera, normalmente negras. En fin, espero que ahora te lo imagines mejor, de todas formas, nunca se sabe, igual algún día te lo cruzas por la calle, ya que una de las cosas que más le gustan es viajar y conocer mundo.

    No puede ser Paul Newman, porque es Evaristo García.

    Besos de su parte y de la mía.

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  6. Me gusta la idea de Evaristo, cobrar por anticipado. Estaría bueno para los políticos, que "adelanten" su gestón en las cámaras. Aquí hay dos, de Diputados y Senadores. Podríamos elegir bien, el tema sería que no nos mientan!!!!

    Un saludote grandote, Tomás. Que tengas bonitos días.

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  7. Coincido con la opinión de Towanda, en caso de cobrar por adelantado y en cuestiones de dinero... el mejor oficio es la política jaja.
    Un abrazo !!

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  8. Evaristo sabe vivir el dia a dia...jajaa

    un saludo

    fus

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  9. Es un precursor.
    Un adelantado a su tiempo.
    Como tantos otros sabios es un incomprendido.

    Saludos.

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  10. Anda,que no es listo ni "na" Evaristo.
    como se busca las habichuelas,je je je.
    Saludos.Scarlata

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  11. Este nuevo héroe de los tiempos modernos es un incomprendido por el sistema.
    Creaste un personaje ya entrañable.
    Besos, acróbata.

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