jueves, 19 de mayo de 2011

El paso blanco.


-¡Papá!, ¡papá!, ¿celebran aquí La Semana Santa en pleno mes de agosto?

-Vaya preguntas tiene este niño nuestro María, tanta playa y sol no pueden ser buenos para su joven cabeza.Anda hijo no digas más tonterías y acuérdate antes de acostarte de darte unas friegas de aftersun, que si no fuera porque somos negros parecerías una gamba de tanto chapotear en las orillas del río Misisipi.

-Vale papá, entonces los nazarenos blancos que hay en nuestro jardín deben de estar preparando fuego para hacer una barbacoa para la cena, ¿crees que estaremos invitados?

-¿Qué.?

-Papá, papá, lo que no entiendo es cómo piensan asar las hamburguesas y las salchichas, ¿las van a clavar en esos grandes palos cruzados que ya están ardiendo?

-¡Dios mío!, María, rápido, coge al niño y salgamos por la puerta de atrás


La mirada inocente de un niño es incapaz de concebir la maldad infinita a la que es capaz de llegar la mente adulta del género humano, lástima que en demasiadas ocasiones cuanto más crece el cuerpo más disminuye el alma de quien lo ocupa


                                             acróbata



16 comentarios:

  1. Totalmente de acuerdo contigo.La madurez trae consigo,mentes retorcidos y pensamientos homófobos.
    Besos.

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  2. No deberíamos de crecer nunca.
    Besos.

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  3. Aunque a veces los niños sean tan crueles.....

    Tan sinceros son, que se pasan, si lo sabré yo.

    Pero si, cuanto más mayores somos, peor.

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  4. Nuestro cuerpo debería recordar la infancia y nuestra mente quedarse en ella.
    Del corazón ni hablo.
    Otro beso.

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  5. Los niños ven la realidad como era, antes de que la estropeásemos los mayores.
    Agridulce, paro bella entrada.
    Saludos.

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  6. Agridulce... como bien te han comentado y realidad plasmados acrobáticamente.

    Me encantó la expresión " cuanto más crece el cuerpo, más disminuye el alma de quién lo ocupa"
    será esa la razón de que me quedara chiquita, jajajaja ;-)

    Conservar la mirada inocente de un niño, resulta la mejor opción, lástima que en ocasiones, nos veamos obligados a adoptar la mirada del adulto " a golpes"

    UN ABRAZO ;-))

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  7. Creo que las personas con el alma pequeña tambien la tienen oscura...

    Un saludo grandote, Tomás.

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  8. Nada se puede comparar con el alma de un niño.
    Besos.

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  9. Hola Tomás:
    El alma de un niño (y doy fe de ello porque tengo dos que, aunque mocitas, siempre serán mis niñas) es lo más bello que he visto yo en mi vida.

    Me imagino la escena y me pongo a temblar.
    Un abrazo.

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  10. Muchas gracias a todos por vuestras palabras.

    Dos niñas tengo yo también, una ya mocita y la otra camino ya de serlo y recuerdo perfectamente como hasta no hace mucho eran incapaces de ver la maldad. Siempre les tenía que decir que al igual que hay hombres y mujeres buenos también los hay malos, y que aunque es una lástima en este mundo de lobos hay que ir siempre bien protegidos, con la coraza bien armada y sólo abrirla cuando te encuentres personas que a través de sus acciones de tiempo te demuestren que son buenos y no buscan hacerte daño....es así y la de puñaladas que se lleva uno en la vida. Esta contestación es para todos aunque haya sido mi amiga "Towi" la que la ha provocado.

    Abrazos amig@s

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  11. La sinceridad de los niños puede ser terriblemente cierta, lo bueno es que no lo hacen con maldad porque no la tienen. Esta llega cuando les salen los pelos y los granos. Yo también tengo dos parecidas a las tuyas.Un bessito

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  12. A veces uno quisiera ser niño para creer que no hace daño al hablar... pura inocencia!!

    Muy buena la última frase!!!!!

    Saludos. Diego.

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  13. Hola Tomás!!

    Es horroroso lo que el ser humano puede llegar a hacer,no entiendo como somos capaces de producir tanto dolor ajeno.

    Los niños,estos benditos bajitos,no deberían crecer pues su alma está todavía tan limpia,tan pura,sin maldad,ojalá fueran siempre así,pero crecen.Aunque nosotros los veamos siempre como niños y quisiéramos que no golpearan su corazón, protegerles siempre,pero es ley de vida que aprendan de su propia experiencia.

    Gracias Tomás,menudo padrazo estás hecho...!
    Un abrazo de niña buena,jaja!

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  14. La inocencia de los niños y la maldad de los adultos.
    Los dos extremos de la vida.
    Así de terrible es.

    Saludos.

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  15. Emocionante relato, y emocionante la inocencia de los niños.
    Te deseo un feliz fin de semana.
    Un saludo.

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  16. Magnífica entrada, uy, que si, mira que se reciben puñaladas, pero yo, prefiero quedarme así, pasmada, pequeñita, sentirme inocente, niña, porque como duele crecer, ayssssssssssss.

    Un besote

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