martes, 12 de abril de 2011

El fin no justifica los medios.


Si para estar en mangas de camisa en pleno mes de Enero en el trabajo, hablar a todas horas por teléfono con el jefe que tiene su despacho pared con pared, coger el ascensor desde el primer piso hasta el aparcamiento ubicado una sola planta más abajo, abrir la puerta de salida del garaje sin salir del coche último modelo que tiene un motor de altísima cilindrada, conducir hasta casa que está apenas a la vuelta de la esquina, quitarse casi toda la ropa nada más entrar por el umbral del hogar para estar cómodo en mitad del crudo invierno, tener toda la casa iluminada aunque la familia sólo esté ocupando una estancia, observar como los niños juegan al futbol sin moverse del sofá con una consola de última generación mientras a la vez cuidan de su mascota virtual y chatean con su vecino de escalera por el messenger, broncear la piel para estar moreno todo el año en la cabina de rayos uva, tonificar los músculos con sensores eléctricos tumbado en el sillón de los masajes, tomar una sauna sin moverse del domicilio, darse un baño en el jacuzzi con el agua exactamente a treinta y siete grados, lavarse los dientes sin apenas mover la mano, afeitarse la barba, recortarse las patillas, rizarse los cabellos, plancharse el flequillo, depilarse las piernas, cortarse los pelillos de la nariz, arreglarse las cejas, masajearse las plantas de los pies, rascarse la espalda, calentarse los riñones, cambiar de canal de televisión, grabar el programa de moda que de todas formas lo repetirán hasta la saciedad, disfrutar del deporte a la carta, celebrar los goles de Messi casi como estando en el terreno de juego, ver las películas en pantalla panorámica, escuchar las explosiones del cine de acción con sonido envolvente, afilar un cuchillo, pelar una naranja, hacerse un vaso de zumo, picar unos cubitos de hielo, cortar una barra de pan, rallar un tomate, batir un huevo, lavar un plato, fregar un vaso, barrer las migas del suelo, limpiar la rejilla del horno, coser un pequeño roto en un bolsillo del pantalón, quitar la pelusilla de la ropa, sacar brillo a los zapatos, leer un libro, sacarle punta a un lapicero, escribir una carta, subir las persianas, recoger el toldo del balcón, contemplar desde la ventana del comedor los modelitos de los escaparates totalmente iluminados de madrugada, ver los monumentos municipales a varios kilómetros de distancia rodeados de luz en mitad de la noche, observar las calles llenas de innumerables bombillas de colores a consecuencia de la festividad que toca, …. Si para todo esto, y multitud de innecesarios usos más, necesitamos arruinar nuestro planeta, contaminando nuestros aires, ríos, lagos, lagunas, mares, océanos, valles, montañas, bosques, desiertos, aldeas, villas, pueblos, ciudades, capitales, países, continentes...en definitiva nuestro maravilloso Mundo, entonces creo que está muy claro que el fin no justifica los medios.


                                                                  acróbata

22 comentarios:

  1. Yo no puedo estar más de acuerdo contigo.

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  2. Lo más triste es que somos mayoría los que pensamos que se puede vivir de manera más sencilla siendo incluso más felices pues no tendremos el enorme cargo de conciencia que arrastramos por hacer de nuestro mundo un auténtico vertedero, pero, siempre un pero...Pero somos cobardes por naturaleza y nos dejamos guiar por cuatro sinverguenzas interesados que nada más buscan ganar dinero a espuertas y vivir el ahora sin preocuparse lo más mínimo por el mañana.

    Gracias amiga "Kosan" por dejar tu comentario y que tengas un feliz día guapa.

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  3. totalmente de acuerdo (aunque mi enero sea verano...)

    Saludos. Diego.

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  4. Desgraciadamente aquí la teoría es un complemento muy menor de la práctica.

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  5. Me alegra encontrarme perdida en un 90% de aptitudes que muestras en tu entrada, 100x 100 acrobática...

    Tal vez me encuentro, sin saberlo en ese 10%
    que no pretende arruinar nuestro planeta.

    Mi instinto de " mama" irradia unicamente el deseo de mantener la vida en su propia esencia, con los medios necesarios, permitiéndonos algún pequeño placer y/ o necesidad ( justificada o no)

    Si llevara sombrero, lo postraría a tus pies, en señal de reverencia.

    Besikos, desde un PC ( en este instante) solar ;-))

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  6. Totalmente de acuerdo Tomás, nuestro lindo planeta totalmente en peligro y cada día se firman más y más tratados de energía nuclear, Dios nos proteja.


    Abrazos, amigo.

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  7. Buenísimooooooooooooooooooooooooooo
    y si para "protegernos " del frío,debemos ASESINAR a inocentes animales,por sus lindas pieles,este planeta se va a la mierda¡
    Besos¡ con Planeta verde¡

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  8. Acróbata,pasate por mi blog.Matanza de delfines¡¡¡ mira como se tiñe el mar,de rojo.
    q pena¡¡¡

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  9. Ya es muy difícil parar esto. estamos en la era del consumismo y de la envidia y no hay conciencia ninguna.
    Buena entrada

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  10. Sabes qué pasa?
    Que estoy totalmente de acuerdo contigo,pero reconozco que soy una hipócrita en más de una ocasión-sobre todo por lo del calor del hogar-
    Y me avergüenzo de ello,pero...en fin,intento hacer otras muchas cosas y sin embargo no me perdono esas debilidades...
    Besos.

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  11. No, no los justifica... me sobran la mitad de las cosas pero a ver como conseguimos "desconectarnos" en condiciones y de manera inteligente ;S

    Besos abisales

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  12. CLARO QUE NO!
    Son los opuestos, mientras unos derrochan otros sufren carencias. Una triste realidad.
    Saludos para ti.
    mar

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  13. Oins, agotadita he quedado de tantos menesteres, mira que hacemos cosas al día y cómo jodemos el planeta. Estoy muy de acuerdo contigo pero esto quien lo arregla? Cada día vamos a más, miedo da pensar.
    Besos

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  14. Me quito el sombrero ante tu soberbia entrada, NO JUSTIFICA LOS MEDIOS para nada.
    Besos.

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  15. Nada justifica el derroche...pero, el maldito pero !!

    Un saludo, Tomás.

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  16. Creo que hemos de racionalizar de forma urgente nuestra forma de vivir.
    Esto no va a aguantar.

    Saludos.

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  17. En mi caso intento no gastar mucho. De hecho en mi casa las facturas de luz y de gas son ridículas. Mi hijo y yo circulamos en bici, salvo cuando llueve. Consumo productos ecológicos en su mayoría, aunque me cuestan mucho más caros. Si hay gente que está concienciada, y tenemos que hacer que se conciencien aún más. No desesperes Tomás.

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  18. Un gran aplauso, Acróbata. Pones los puntos sobre las íes. Lo más hiriente es que lo sabemos todos y tampoco hacemos nada por remediarlo ¿o cuanta gente hay dispuesta a renunciar a más de una cosa de la que dices?

    Bss.

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  19. Estoy contigo... No contigo-contigo (de estar físicamente a tu lado) pero sí contigo en todo lo que díces.
    Míra, cuando la vida te pone a prueba (y aquí voy con mi rollo ¡perdon!) con algo con lo que no contabas, pongamos una enfermedad inexperada... accedes a una visión del mundo de un modo diferente. Todo es prescindible y uno puede ser feliz con la mitad de la mitad de la mitad que tenemos... Y éso lo podemos extrapolar a todos los ámbitos de necesidades que nos hemos "creado" para ser felices.

    Un fuerte beso de tu amiga virtual.

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  20. Hay un montón de cosas que están mal, quizás la peor de todas es atentar contra nosotros mismos atentando contra nuestro ambiente.

    Saludos

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