lunes, 18 de abril de 2011

Diga.



Qué tendrá la primavera, que hasta mi buen amigo Evaristo, anda últimamente de aquí para allá medio enamorado, tarareando sin descanso un sin fin de famosos versos apasionados, mientras ciego de amor se pasea a lo largo y ancho del barrio. Vestido para la ocasión como un auténtico bohemio del siglo diecinueve, con elegante pañuelo de seda al cuello, oscuro sombrero de copa y lustroso bastón coronado con empuñadura de marfil en mano.
Será el canto matinal de los pajarillos que se levantan con las primeras luces del alba para saludar al amanecer cálido de este mes de Abril. Será el intenso aroma a flores que recorre los jardines del parque de su barrio cuando sale a pasear sus pensamientos. Será la dulce brisa que cada atardecer acaricia sin prisa las ramas de los árboles cargadas a reventar de nuevos brotes llenos de vida sacándole a las infinitas hojas un sin fin de susurros cargados de suspiros. Será el brillo claro de la bella luna de plata rielando cada noche sobre su húmeda cama de sal y espuma a la eterna espera de su amante el apuesto marinero errante. Será el tiritar de los lejanos luceros del cielo estrellado que no paran ni un instante de guiñarle sus ojos tiernos a la noche más hermosa. Será el rumor fresco de los chorros de cristalina agua corriendo libres por los canalillos metálicos de la fuente grande del pueblo que hipnotizan a los paseantes que peregrinan hasta la plaza de los rosales a la búsqueda del oasis de las terrazas. Será el perfumado hálito de azahar y rosas que se esparce sin pausa cada silenciosa madrugada penetrando por la entreabierta ventana de su cuarto. Será el vuelo rasante de las oscuras golondrinas ahora que ya se las ve de nuevo cruzando por el intenso azul del cielo. Será el acompasado baile aéreo de las coloridas mariposas cuando danzan delante de los ojos del horizonte verde de los geranios de los balcones. Será la lectura del libro de poesía amorosa que reposa en su mesilla acompañándole en más de una larga noche de desvelos. Será la música que llena sus oídos ahora que le ha dado por escuchar un antiguo disco de románticas baladas. Será el pastel de frambuesas, nata y chocolate en forma de corazón que cada domingo compra en la mejor pastelería del barrio. O tal vez, será la dulce y cantarina voz de la comercial de cierta multinacional telefónica que le llama todos los días desde hace ya un par de semanas para realizarle una insuperable oferta de precio, cobertura y mil ventajas más con tan sólo abandonar la compañía de telecomunicaciones que le está dando servicio en la actualidad. Ante lo que Evaristo, enamorado hasta la médula del magnetismo que desprende el melódico tono de esa mujer, le pide por favor que se lo vuelva a explicar todo, sin prisa, despacio, vocalizando desde el principio. Y así continuar escuchándola una y otra vez cada día, para al final, temiendo no volver a sentir esa femenina voz que lo tiene soñando con las musarañas, prometerle solemnemente que se lo pensará y que si no le importa le vuelva a llamar un poco más tarde para obtener ya una contestación definitiva.

De esta manera tan particular le ha alcanzado de lleno una de las muchas flechas perdidas de Cupido a mi buen amigo. Cada día él me asegura que esa es la mujer de su vida y que ya lo tiene decidido, en cualquiera de estas llamadas le declara su amor y el comienzo de una seria relación, ante lo que yo le pregunto si tanto han logrado intimar, y él hecho un flan me contesta:
-Tranquilo, todo se andará,  pues aunque la noto algo parada y por esto siempre me dice lo mismo, creo que también ella está loquita por mis huesos, siendo esta su manera de vencer cierta timidez que todavía le embarga al escuchar mis contestaciones.

El amor tiene estas cosas, cuando menos te lo esperas va y surge la llama que todo lo prende, aunque esa llama es muy posible que tal vez corresponda al programa informático de esa compañía telefónica.


                                       acróbata

12 comentarios:

  1. Apostando fuerte por la Inteligencia Artificial. Este hombre entiende el futuro.

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  2. ¿Qué será,seráaaa?
    Como dice la canción :)
    Lo cierto es que bien pudiera ser por todas esas cosas hermosas,desde luego.
    Pero también por aquello de la tecnología que es abrumadora y nos hace perder el sentido real de las cosas.
    Muy bueno esto de Evaristo.
    Un beso.

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  3. Quizás es la próxima estrategia de las compañías telefónicas para captar almas puras e inocentes como la de Evaristo.
    Son capaces de cualquier cosa.
    Hay voces que matan.
    Besos.

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  4. Has puesto melodía a la primavera, la sangre alteradita perdida la tengo. Qué mas da de quien sea la voz y que más da lo que ocurra, esas sensaciones no tienen precio. Evaristo lo disfruta, bien por él.
    Muá

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  5. Aquí estamos!

    Ay, las voces... qué nos vas a contar, si nosotros compartimos espacio con ¡¡las voces!! Y, sí, tienen mucho ganado.

    Ánimo, Evaristo, cosas más difíciles se han conseguido. ;)

    Abrazos

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  6. Que nadie le robe la ilusión.
    Que apure al máximo.
    De ilusión también se vive.

    Saludos.

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  7. Lo que queda claro es que la primavera despierta los sentimientos más increibles.
    Incluso una operadora puede encontrar al amor de su vida en un posible cliente indeciso.

    Un abrazo.

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  8. Como un amor virtual. Ay Evaristo, que sueñe mientras dure...
    Ahora, juicio a la compañía!!!

    Saludos, Tomás. Y que tengas linda semana.

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  9. Muchas gracias por pasaros por aquí, vuestros comentarios serán comunicados sin falta a Evaristo...

    Abrazos amigos.

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  10. Hola Tomás!!
    ¿Será que en primavera nuestros instintos,deseos,ilusión se disparan y no nos deja pensar racionalmente?
    Si le hace ilusión pensar a Evaristo que esa es su amada,¿quienes somos para quitarle esa idea?
    Seguro que él es feliz así...

    Un abrazo

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  11. Dile a Evaristo que la primavera puede ser eterna, pero que ojito con la factura del tfno. El amor es una flechita directa a la diana... zas! Otros dicen que es una llama siempre prendida, algunos lo definen como una planta preciosa que jamás ha de quedar sin agua... Quién sabe? Nadie sabe.

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  12. Muy buena esta narración donde se disfruta de una bella y poética descripción, en contrapunto con el sórdido e inesperado desenlace.
    Ese final redondea por contrapunto la total belleza del escrito.
    Me ha gustado mucho.
    Un abrazo.

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