domingo, 6 de marzo de 2011

Mi vecina.


Mi vecina de escalera cada día que pasa está más susceptible, la otra tarde, sin ir más lejos, cuando regresaba a casa, coincidimos en el portón del edificio y subimos juntos en el ascensor, venía la pobre con los ojos vidriosos, la cara desencajada y echando votos por su boca, se quejaba de la poca vergüenza que había en el barrio. Toda indignada, me explicaba  muy alterada como los chiquillos se reían abiertamente de ella a lo largo de las últimas semanas, cuando cada atardecer sacaba a su mascota a pasear por el parque y las madres de éstos en vez de llamarles la atención y darles un poco de educación los apartaban de su camino y la miraban de arriba abajo cuchicheando entre ellas, menudas marujas estaban hechas. Con toda mi buena voluntad intenté hacerle comprender que lo que ella hacía no era del todo muy normal y que debería entender la sorpresa que causaba en la barriada la compañía que había decidido adquirir. Para que le diría nada, totalmente indignada me dio la espalda dentro del ascensor soltando la correa de su mascota y tomando a ésta en brazos. Desde entonces, cada día al abrir la puerta de casa, me encuentro un pequeño montón de tapones de corcho medio rotos sobre el felpudo de entrada. Al principio no entendí nada, pero viendo que no terminaba de ofenderme,  al salir de casa esta mañana, he encontrado sobre el oportuno montoncito una pequeña nota manuscrita en difícil caligrafía que dice:
 “En vista que usted es un maleducado como el resto del vecindario y me ofendió gravemente, mi querido Simón cada noche sale él solo de casa, haciendo sus necesidades donde le viene en gana.”
Supongo que tarde o temprano, si quiero que esto termine y no vaya a mayores, tendré que pedirle disculpas tanto a ella como a su inseparable mascota, la siempre fiel botella verde de vino tinto.


acróbata

26 comentarios:

  1. Y esa mascota , ladra , maulla, aulla o que sonido hace ?
    jajaa me quede con esa intriga! :P
    Un beso

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  2. vaya mascota, deberia ponerla alegre y no tan ofuscada...¿no?
    buen micro, me gusto mucho leerte amigo

    abrazo,andrea

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  3. Pues que sonido puede hacer????.....clic-clic-clic....jajajaja, bueno, si tienes compañía lo puedes acompañar con un chin-chin.

    Bienvenida Andrea, un placer verte por estos barrios...Abrazosssssssss...

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  4. ja ja ja, muy buena entrada amigo Tomás, me sorprendió gratamente el final.
    Un abrazo.

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  5. ¡Jolín!... Tendría que haber leído primero esta entrada... ¡Mecachis, qué boba!...

    Pero no voy a borrar el comentario en la primera entrada, ea... Que parezca que salí de compañía con la mascota de tu vecina... :(

    Besos.

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  6. Por cierto: me encantó la historia...

    jajaja

    Más besos.

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  7. Muchas gracias Guille por pasarte por aquí...abrazos amigo.

    Te cuento un secreto Mar???.....me has puesto el moflete coloradito de tanto beso mañanero...jajajaja...me encanta!!!!

    Más besos.

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  8. Cuidado Acróbata¡ no la cojas de mala uva, y te arreé con la mascota en la cabeza.
    Besos amigo¡

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  9. Hola Tomás, buen y maravilloso día!! Mientras leía iba "mirando" el escenario, hasta imaginaba un final (un amigo invisible, pensé), Qué giro le diste!! Me encantó tu historia.

    Saludos de domingo de carnaval, todos alegres.

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  10. Que final tan divertido,que bien mantenida la intriga.Me gustó mucho. Una lectura liviana que no cansa en absoluto.
    Hola y hasta pronto

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  11. Ja,ja... que buena historia Tomás.
    Me has dejado una cara de sorpresa final.

    Anda.. que como le de a la vecina por aparearlo y tenga una manada de Simoncitos.. te va a taponar la puerta y no podrás salir. je,je.

    Un beso.

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  12. Y esto de la convivencia vecinal muchas veces no esta buena pero si es divertida como la contas, besitos Tomas

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  13. Si que es susceptible, si...
    Y tiene mal vino.

    Gracias por el comentario.

    Saludos.

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  14. Menuda compañía...
    me parece que los brindis ya no le ponen de buen humor, cachis...
    Besos abisales

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  15. Querías que sonriera????
    Lo lograste, vaya con la mascota de la pobre señora...
    Muy bueno Tomás, refrescante.

    Abrazos, amigo.

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  16. Yo me pensaba que sería algún tipo de reptil que hacía caca en forma de corcho... ¡Qué infantil soy!.
    Oye, pobre mujer que sólo tiene a Don Simón como compañía y se abandona a sus abrazos etílicos.
    ¿Por qué no le presentas a Evaristo?... quizás congeniasen y hubiéramos arreglado dos vidas.

    Un beso y felicitaciones por la entrada en la que no sospechaba el final (ni por lo más remoto y eso me encanta).

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  17. Menuda compañia se echo la tia jeje en este caso yo diria que mejor sola que mal acompañada jejej

    Besos,Vega Pasión.

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  18. Mala compañía ha elegido tu vecina. Para eso, mejor estar sola.

    Bss.

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  19. Hoy no puedo volver casa por casa a picar en sus puertas. Espero que el haber entrado sin permiso no ofenda a nadie, la puerta estaba abierta y no me lo pensé dos veces,¡¡hala como Pedro por su casa!!.
    Te agradezco tu visita y tus palabras más aún.Leyendo tu comentario me percaté de mi"osadía"jejej.
    Aterricé en este mundo del bloger hace muy poco y he dedicado largo tiempo a pasear por él,quizá no me fije lo suficiente en las pautas.
    Aunque la verdad es que lo mío es saltármelas siempre que me es posible.(vaya royo que te eché)
    Más saludos...y lo dicho,ante todo no ofender.

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  20. Bueno, conté doce tapones en el felpudo, lo que arroja la cifra total de doce botellas diarias que se traga la señora así sin más... además no son de Don Simón... Interesante capacidad de retención vinícola que todavía no le impide a esta mujer reconocer el felpudo del vecino.

    Buena historia, Acróbata.

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  21. Hola Tomás!!

    Menuda vecinita,siempre en tan buena compañía...de la botella,deberías hacer las paces con ella e intentar comprenderla,dile que no es bueno beber...sóla!

    Un abrazo

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  22. ja, ja, ja... Esto es chispa!! Que bueno pasar por aquí. Mis respetos, para la vecina, mis felicitaciones y sonrisa para ti ;-)

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  23. Qué poca educación tienen ls marujs.
    A por ells Simón..

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