viernes, 25 de marzo de 2011

Lecturas de media tarde.


Ya casi es media tarde, el tímido sol de principios de primavera en su curva descendente sigue penetrando en delgados hilos dorados por la ventana llenando de cálida luz el pequeño espacio compartido a medias que tenemos mi gato y yo. Continúo leyendo en voz alta una nueva novela elegida al azar de la atiborrada estantería de pino macizo, ya a las primeras de cambio sé que he elegido bien, un interesante y reflexivo pasaje me lo confirma:
 “Mientras el cuerpo funciona no nos damos cuenta de qué gran enemigo puede llegar a ser; si cedemos en la voluntad de hacerle frente, aunque sea sólo un instante, ya estamos perdidos”
Detengo la lectura absorto en el pensamiento que me ha surgido tras esta sabia reflexión de la protagonista de la novela. Mientras Michi, con los ojos ligeramente entornados y su característico ronroneo se remueve inquieto ante mi prolongada pausa. No sé si será coincidencia o no, ¿quién lo puede saber?, pero si continuo en silencio un poco más sin seguir con la lectura a viva voz, se desperezará y acabará por reclamarme a su manera que siga leyendo, por lo visto también a él le resulta interesante esta novela.

Decido continuar por donde lo he dejado y él vuelve a acomodarse en su sitio, ahora tumbado del otro lado, me observa detenidamente hasta que decide entornar sus grandes ojos de gato y volver a su característico ronroneo. Entre página y página, navegando entre letras, mi vista comienza a confundir vocales y mis manos van relajándose hasta llegar el libro a posarse sobre mi pecho, creo que a esto se le suele llamar el inicio de una ligera cabezadita. Ya casi me veo tumbado en una hamaca junto a la orilla del mar, en una larguísima playa de arenas rubias y aguas claras, cuando un pequeño “miau”, justo a mi lado, me recuerda que no puedo estar en ninguna playa aún, pues a mi gato no le gusta salir de casa.

Regresa mi mente al espacio compartido que tenemos a medias, aunque al abrir los ojos de nuevo veo que no del todo, él no lo ha respetado, pues ya estaba trepando por mis pies buscando acomodo en mi regazo, es normal, el sol ya no llega a iluminar su rincón y aún el mío continua resistiendo a las sombras. Unas pocas páginas más y habrá que dar paso al resto de las actividades de la tarde. Al poco leo otro interesante párrafo que dice:
“Los animales que, por naturaleza, son sobre todo presas, tienen sueños breves: más que sueños propiamente dichos son apariciones. Los depredadores, en cambio, tienen sueños largos y complicados”
Una vez más detengo la lectura y me pregunto: -¿Y los animales domésticos criados prácticamente desde su nacimiento en casa con sus amos, qué soñaran?- Mi gato, que ya no sé si también será capaz de leerme los pensamientos, se queda detenidamente mirándome con ojos como platos y a continuación salta al suelo, se estira a todo lo largo e inicia la marcha hacía otra de las parcelas de la casa. Creo que prefiere no contestar, tal vez se siente frustrado al no poder hacerse entender más allá de lo básico, él, que es la mascota, es muy capaz de entendernos a nosotros en nuestras expresiones tanto orales como de lenguaje corporal, nosotros a él, la verdad no tanto. Que equivocados estamos los humanos respecto a los animales, tal vez nuestra soberbia sólo nos deja ver el primer árbol del bosque y no el resto de la inmensidad verde que cubre la pradera, lo peor de todo es que esta misma actitud también la empleamos cada vez más con los de nuestra misma especie.

Ya se ocultó el sol tras las montañas y tanto mi buen amigo Michi como yo tenemos obligaciones pendientes. Él subirse al respaldo del sofá de la sala, a vigilar que las niñas no se entretengan de más con la televisión mientras meriendan. Y yo  seguir con las distintas tareas que mi gran enemigo ahora me permite realizar.

                                     acróbata

23 comentarios:

  1. Una dulce tarde entre ronroneos y letras...
    Me cambio por Michi (creo que vive muyyyy bien je!)
    Feliz finde y besos abisales ;)

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  2. Y si, los gatos son seres extraordinariamente sensibles. Y te cuento que adiviné el nombre!! En la foto estaba por escribir, "Me mata el Michi..." Luego me dije,y si es una Micha?
    Me encantó el relato. Y Michi, claro.

    Saludos, Tomás.

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  3. No soy muy aficionado a los gatos pero entiendo que los ven con ojos felices. Y vea que tarde eh? Buena prosa.

    Saludos amigo

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  4. Igual sueñan con ciertas salvajadas. Cualquiera sabe.

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  5. Claro que sueñan, hasta por los codos. Mis perros hasta hablan en voz alta (lo que paso que no les entiendo) pero articulan pequeños gruñidos mueven las patas de forma sincronica como si estuviesen corriendo.

    Ahora la lectura les interesa poco, la música un poco más. Cuando toco el piano el Yorki se tira en un ladito junto a mi y se queda alli todo el rato.

    Con los peces no he probado...

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  6. Yo debo de estar perdida,mi enemigo va por libre en muchas ocasiones.
    También nosotros,los humanos,estamos criados en casas y soñamos.
    Salud

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  7. Ayyyy mi amorr! que encantoo de "michi" ! como me gustan !
    yo también tengo dos :)
    Si lo viera mi amiga Lucina , que es loca de los gatos totalmente negros , se muereeee! :)

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  8. Creo que debe ser cierto eso de lo frustrante que tiene que ser para esos animalitos que no los entendamos del todo.Ellos son más listos que el hambre!
    Además,habría que imitarlos en algunas cosas,porque fidelidad y cariño dan a raudales.Y eso que yo no tengo mascota,pero lo veo en las de mis amig@s.
    Me ha gustado mucho leerte mientras lees o lo intentas :)
    Un beso.

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  9. He visto el gato...y ha seguido bajando
    he empezado a leerte y me he quedado ahí, viendo cómo el sol desciende mientras nos explicas tu tarde...el ritual, cómo escoges el libro, tu amigo, en fin...que atardece aquí pero sin mascota!! Un beso!! me gustó mucho!!

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  10. Se ve que le das bien de comer a tu gato, así no me extraña que le tengas a tu lado "maullándote en la oreja".
    Mi experiencia con animales es muy reducida... apenas unas tortugas y un cobaya. Como verás son, quizás junto con los peces, los que no destacan precisamente por su inteligencia. Una de las tortugas se suicidó un día al arrojarse por una ventana, y el cobaya murió porque se comió demasiada arena y bolas de pelo (era un cobaya de pelo largo)... En fin, no tengo mucha experiencia en cuanto a la comunicación con el reino animal.

    Pero en cuanto a que la misma actitud también la empleamos con los de nuestra misma especie, estoy contigo al 100%. No profundizamos demasiado en los demás y vemos solo la imagen que nos proyectan...
    Me ha encantado tu entrada de hoy.

    Un besazo.

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  11. Muchas gracias amigos por vuestras palabras.

    Abrazos muchos...

    P.d: No veo gordo a "Michi", está muy grande y es muy peludo, vamos, que parece un peluche, y aunque tiene genio....se deja apretujar...jajajaja.

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  12. Jolín que no está gordo... si parece una pantera.
    jajajaja, que es broma.
    Es precioso.

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  13. jajajajaja....eso es la pantalla de tu odenador que es muuuuuu grande y con muuuuuucha resolución...

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  14. ¡Venga ya!, no te lo quería decir para que no te pusieras triste pero el gato está GORDITO, tiene un sobrepeso evidente...
    ¡Ay, Dios mío, que no lo ve!.

    jajajajaja, que sigue siendo broma... me voy a hacer la cena.
    Un besazo.

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  15. ¡Qué maravilla de relato, Tomás!... Es relajante ir leyéndote e imaginar esa tarde...

    Me gustó muchísimo.

    Besos.

    PD. ¿No está gordo Michi?... ¿Es mi ordenador?... Bueno, vale, de acuerdo... Si tú lo dices....

    (¡Está gordito y es muy peludo! jajaja).

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  16. Hogar,dulce hogar.
    Que bonito y tierno tu escrito.
    Besos

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  17. Venga vale...digamos que parece que está un poco entrado en carnes, en fin, tendrá que hacer un poco de operación bikini...jajajjaj, esperemos que aún no haya aprendido a leer.....

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  18. Maravillosa tarde y en buena compañía.
    Me gustó.
    Abrazos

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  19. Michi seguro que entiende todo mejor que muchas personas, son animales muy especiales.
    Es precioso tu gatito.
    Besos Acróbata.

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  20. No sé con cuál de los dos personajes me identifico más. Aunque Michi probablemente sea más sabio de lo que yo pueda llegar a ser nunca.

    Un abrazo

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  21. Aupa acróbata!!
    lo primero, precioso gato!
    yo no sé lo que sueñan, pero sé que los que tenemos suerte de convivir o haber convivido con ellos, tenemos muy claro que somos complementarios.
    Compartir espacios con un animal que antaño era salvaje, casi tanto como los humanos, es perfecto.
    Sin más, buena historia!!
    Saludos!

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  22. Vale, si es Michi, eso me pasa por ver la foto antes de leer. ja,ja.

    Que buena narración, me he relajado tanto omo tu leyendo ese fantástico libro. :)

    Un abrazo.

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