viernes, 11 de marzo de 2011

Largo viene, largo va.



Esta mañana, cuando he salido a pasear por el parque, me he encontrado a mi amigo Evaristo solitario y meditabundo, estaba sentado en un viejo banco medio oxidado que más parecía una reliquia de los años de postguerra que un decente asiento de la época actual. Sin pensármelo dos veces, me he interesado por su estado de congoja. Evaristo, que necesitaba hablar, enseguida me ha informado que le han expulsado del curso de natación apenas iniciado en la piscina municipal, no sólo estaba triste por la expulsión, le dolía incluso más el poco sentido del humor que tenían algunos. Intentando animarle le he dicho que no se preocupe, que algunos son así. Viendo que tenía ganas de desahogarse con alguien, le he animado a que me contase todo lo que había sucedido. Evaristo, visiblemente más animado al comprobar mi interés, ha comenzado de inmediato a relatarme los hechos:
-Todo comenzó muy bien, nos juntamos un grupo majo a las puertas de la piscina para comenzar las clases. Bueno, como siempre, había unos cuantos pardillos entre los compañeros, pero también otros eran la mar de simpáticos, pues no paraban de mirarme y sonreír. Ya notaba yo a la legua que querían ganarse mi amistad a las primeras de cambio. El primer día todo bien, el monitor nos enseñó los conceptos básicos de la natación y enseguida al agua a practicarlo, la verdad, después de unos cuantos largos, comenzó a ser un poco aburrido, pero en fin, nadie se animaba y yo me sentía un poco cortado. El siguiente día de clase, todo igual y al tercero ya desesperado me dije habrá que echarle un poco de sal a esto, pues aunque seguía habiendo unos cuantos chavales que eran muy simpáticos, también eran bastantes tímidos y claro, no se animaban a los juegos. Así que comencé yo a darles ligeros toquecitos cuando nos cruzábamos entre largo y largo, flojitos, para despertarlos un poco, y nada ni con esas, todo lo más detenían su nadar y me miraban sorprendidos. Creo que les seguía pudiendo más su timidez que sus ganas de jugar. Para la cuarta jornada decidí llevarme un par de flotadores que tomé prestados a mis sobrinos, de este modo, al menos entre largo y largo entretenerme en los descansos, pero el monitor, que es más serio que viuda en el velatorio de su amante, me dijo que no se permitían ayudas para aumentar la flotabilidad. Total, ya desesperado, me tomé la confianza de darle un pequeño susto sin importancia a mi compañero de calle, y en uno de los cruces le sumergí un momento de nada la cabeza completamente en el agua, a lo qué el respondió poniéndose hecho una auténtica furia, saliéndose inmediatamente de la piscina. Todos me miraban sorprendidos y yo me encogí de hombros y seguí a lo mío, largo en estilo libre va, largo en espalda viene, vamos  aburridísimo- Cuando ya iba por aquí Evaristo narrándome lo sucedido, a mí ya me costaba aguantarme la risa y él cada vez se sentía más feliz e insistía en comentarme que aún faltaba lo mejor:
- El último día de esa primera semana, antes de ir a la clase diaria, pasé por lo de mi amigo el chino José para pedirle un cubo lleno de cangrejos de río, de los que conserva vivos en una gran pecera del restaurante,  y así darle algo de vidilla a la piscina.
A lo que yo le dije:- No se llama José, su nombre es Chon Tse, ay que ver Evaristo todo lo confundes, pero continúa.
- Una vez que ya estábamos metidos en el agua y todo era igual que el resto de los días, aburridísimo, salí del agua, me dirigí a los vestuarios cogiendo la bolsa de cangrejos que llevaba escondida en mi macuto y de una vez los arrojé todos a la piscina, que bonita se veía ahora, toda llena de vida. De inmediato salieron los compañeros como locos del agua y el monitor histérico perdido se puso a chillarme como un poseso que saliera de allí inmediatamente y que no se me ocurriera volver en mi vida a la piscina municipal.

Desde luego hay que reconocer lo poco imaginativos que son algunos a la hora de animar un poco una simple clase de natación, y encima tampoco dejan que sus alumnos tomen iniciativa propia para amenizar esas largas horas de enseñanza.

                                                                      acróbata

18 comentarios:

  1. Me parto acróbata¡ que bueno¡¡¡ según lo vas contando,lo voy imaginando y me troncho¡¡¡
    luego,me acuerdo de todo esto en el curro,y la lío¡¡¡se piensan,q me río de alguna que da paso torpes en el gimnasio¡ vas a tener que venir a dar la cara por mí¡¡
    Que Evaristo,no nos abandone nunca,es un tío en especie de extinción.Mi enhorabuena y un gran beso.

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  2. je jeee,conche¡ lo he leído 4 o 5 veces¡ y no me canso,me inagino la piscina con cangrejos,el amigo chino,los flotadores...eres un genio del humor¡¡¡no me cansaré de repetírtelo...ja jaaa
    Me ha "cambiao" la cara.

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  3. Muchas gracias por partida doble señorita Scarlata.

    Un beso y que tengas un gran día de viernes guapa.

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  4. jajajja Tiene mucha coña tu amigo Evaristo (¿por cierto, no será el rey de la baraja?) aunque no parece precisamente un lince, valorando la actitud de la gente.
    Salud.

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  5. En que mundo deshumanizado y terrible estamos? No se valora la creatividad ni la iniciativa personal y ni rastro de amor por los animalicos (me refiero a evaristo no a los cangrejos)...


    Besos, Acróbata

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  6. Jajaja cuanta imaginacion tiene tu amigo Evaristo,Tomas es que es para partirse de risa con el...
    Me paso lo que Scarlata que a medida que lo iba leiendo lo iba imaginando y no veas jejeje
    Que bueno jejej

    Besos,VEga Pasión.

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  7. Evaristo!!!Un desayuno leyendote y bueno, se me hace un lindo día.

    Saludos muchos.

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  8. Deberíamos ser todos un poco Evaristo... Aunque bien cierto, deberíamos antes acostumbrarnos a la exclusión... Que bueno saberse pez, en piscina llena de cangrejos y tener el grifo abierto de la risa, aunque algunos no sepan apreciar!!! Por cierto dónde está esa piscina, igual me apunto y me presento con un cubo de sardinas, a ver si al menos, aceptan el perfume! Un abrazo y GRACIAS por tu capacidad para dibujar una sonrisa... Un abrazo sonriente Acróbata ;-)

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  9. Jajajajaja...

    Tienes la facultad de hacerme que visualice lo que escribes...

    Besos para Evaristo y para ti...

    PD. Esta vez, antes de comentar en la fotografía del gorro y las gafas, me vine a leerte... ¡Ya no me fío de ti!... ¡No me pillas!... jajaja

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  10. Pobre Evaristo.
    Es el único divertido del cursillo.

    No hay derecho.

    Saludos.

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  11. ¡Qué buenas migas haría Evaristo conmigo...!
    ¿Por qué no me le presentas?, es un tío con un humor impresionante. Podríamos estar toda la tarde charlando sobre bromitas y ¿por qué no? practicando las más novedosas... jajajaja.

    Lo de los cangrejos en la piscina es buenísimo. Evaristo, ¡me encantas!. Lo que espero es que sepas encajarlas cuando te las hagan a ti.
    Un abrazo de tu fiel admiradora.
    Para ti, acróbata, un besazo por gamberro.

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  12. Muchas gracias amigos, ya le comentaré a Evaristo todo lo que ponéis por aquí.

    Joplin: En realidad en el barrio le conocen por Evaristo el rey de la navaja....es que su familia regentaba una carniceria y él es un maguina despiezando...

    Almalaire:A qué sí...que mundo este...

    Vega: Sip, es muy imaginativo el hombre...

    Luna: Que aproveche amiga luna...

    Gomen: No es mala idea eso de las sardinas, al final va a parecer un acuario..

    Mar: Me cachis, que ya te conoces casi todos los trucos Mar...jajajja

    Toro: Si, este mundo está lleno de aguafiestas.

    Towanda: En realidad es muy fácil llevarse con Evaristo, por supuesto que te llevarías muy bien con él, si tú eres un sol de mujer, Quién no se iba a llevar bien contigo????

    Abrazos en cantidades industriales amigos.

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  13. Tú sí que tienes imaginación y sentido del humor. Voy a poner en práctica alguno de los divertimentos de Evaristo en el cursillo de natación al que acudo. A ver qué pasa.

    Un abrazo

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  14. Si es que nadar es de un aburrido... jeje
    Bueno he vuelto y ya estoy aquí dando la lata
    Un beso

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  15. Desde luego que grupo de nadadores tan poco considerados, total por unos golpecitos y unos cangrejos de nada, jajajaja, tu amigo Evaristo si que sabe, a la vida hay que ponerle una chispilla de sal y él le puso la sal el agua y los cangrejos, le falto una copita de vino.
    Besos.

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  16. Evaristo tiene un sentido de vivir las cosas , que me encanta , me enamora , entre tu Evaristo y el Justiniano de Toro , me tendré que partir en dos o ... disfrutemos
    y buenooo , total !
    :P

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  17. Jajaja, cuanto nos enseña Evaristo, para darle
    vidilla a algo tan aburrido como nadar jajaja.

    Un abrazo.

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  18. Pobre Evaristo, que es el incomprendido del grupo cuando lo único que quiere es amenizar esos lagos tan aburridos y tediosos :)

    Le sugiero que se apunte con algún grupo de senderismo que es más dinámico y el paisaje cambia, a ver si así..,


    bss.

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