miércoles, 23 de febrero de 2011

Miercoles de Febrero.



Son tantas las ocasiones en las que me he acercado al muelle del recuerdo para gritarle bien fuerte al murmullo de las olas que no te olvido y que a pesar del tiempo transcurrido continúas anclada con maromas eternas de cariño y cadenas de amor perpetuo al latido de mi corazón. Son tantas las veces que detengo mis pasos contemplando el horizonte en silencio y a pesar del bello crepúsculo que me envuelve me sorprendo llenando mi alma únicamente con el brillo de tus ojos verdes y con la calidez del refugio de tus brazos. Son tantos los momentos que te siento tan cerca sabiéndote tan lejos que al volver de golpe la vista atrás espero encontrarte a pesar de conocer de sobra que eso ya no es posible. Son tantas y tantas vivencias acumuladas en tan pocos años que a pesar del paso del tiempo tu huella permanece fresca en mí al igual que el día de tu adiós.

Desde hace muy poco he superado la edad que tú tenías cuando marchaste para no volver y  es verdaderamente esclarecedor lo que a veces siento cuando el lastre del desespero se adhiere a mi piel llenándome de plomo cada poro de mi ser, es entonces cuando pienso lo grande que yo te veía y lo pequeño que ahora soy yo a pesar de tener ya más otoños de los que tu pudiste disfrutar.

Y es que aún, cuando la vida me vence y no encuentro salida a los problemas que se acumulan, cierro los ojos y puedo escuchar la dulzura de tu voz pidiéndome un poquito de tregua mientras contestabas a la interminable batería de preguntas que yo te hacía todos los días. Recuerdo como si fuera ahora mismo tus sabias palabras cuando me asegurabas que todo llega y todo pasa por mucho que se haga esperar y que aunque queramos retener esos pequeños instantes de felicidad plena, éstos se nos escapan como humo que no puede ser apresado entre las manos. También recuerdo cuando me asegurabas que los momentos duros pasan y tan solo quedan como memoria fría de la que tarde o temprano se termina por aprender, siento decirte que te equivocabas, no todo pasa, a mí no se me pasa el dolor de no poder tenerte nunca más a mi lado.

acróbata

16 comentarios:

  1. Podría decirte mil palabras, y todas llevadas por el viento.

    Ahora como madre, solo pienso que queria restarte dolor con sus dulces palabras. Ella también hubiera querido tener otro final.

    Esta p..a vida.

    Un abrazo reconfortante amigo Tomás.

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  2. De alguna manera , escribes algo contradictorio
    ,, ese ser esta a tu lado ,, y sigue contestando una por una tus preguntas ,,, las escuchas pero no eres consiente tal vez.

    No hay distancia que supere los lazos del amor del alma,, ni muerte que las separe.

    un saludo

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  3. ... tienes toda la razón, no todo pasa...

    Gracias por compartir estas tristes pero Bellas letras...

    Saludos, de nuevo acrobáticos

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  4. Esas huellas no se borran, a veces su peso nos supera, pero la prueba de que logramos soportala está en nosotros mismos al recordar.
    Un texto precioso, Tomás. Saludos y buen día.

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  5. Cuando intuyo que te mueves por los arrabales de la tristeza prefiero salir a pasear un rato y disfrutar de una bocanada de aire fresco.
    Saludos trinidadacrobáticos.
    Ah!! Y recordarte que, con el lento e imparable paso de los días, todos tenemos alguna vez visitas de ese tipo de vivencias. Trátalas como lo que son: visitas que, tras un ratito, se marchan.

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  6. Uff! no se que decirte, sólo que conozco un dolor similar.

    Un beso

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  7. Te entiendo , yo extraño a mi madre , ami padre , a mi abuela , ya estoy quedando sin nadie con 34 años , bueno Dios me dió mi hijo y amigos increibles . Pero los extraño igual :)

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  8. Emocionante hasta más no poder...
    No puedo decir nada sobre lo que debes sentir porque con solo pensarlo me "vengo abajo". Es un tema que nunca "toco" pero has narrado con tanta sensibilidad y amor que...
    ¡Me has llegado, Tomás!, aún tengo a mi mamá y no alcanzo a imaginar mi vida sin ella.

    Un beso.

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  9. la añoranza..los recuerdos...y sus sabias palabras, los instantes de felicidad se escapan como humo..

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  10. Que bello texto amigo, siempre pensé que escribimos mejor cuando buscamos el dolor en lo profundo de nuestra alma.
    Yo creo que el dolor pasa, no se olvida, pero el tiempo tiende a disminuirlo hasta el punto que solo duele un poco cuando vamos a ese rinconcito del recuerdo para refrescarlo.
    Un abrazo.

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  11. cuando una perdida nos dinamita las fuerzas,
    el tiempo se convierte en fuego y nos quema las entrañas,
    solemos creer .. o queremos convencernos de que al pasar los años... la pena sera mas leve,que la ausencia dolerá menos, y que ira menguando nuestra forma de extrañar . pero terminamos descubriendo , que a medida que suceden los días...
    no se extraña menos, se extraña ! un día mas!
    e irremediablemente cegamos la palabra con lenguas muertas, con sombría gloria desterrada,
    en humanos muros , sin salida. El problema es, que al fijar la vista atrás... nos sacude un llanto que empaña nuestra mirada....y no nos deja distinguir con claridad el camino recorrido... tampoco podemos volver atrás...
    Ese, es el camino de las perdidas, de los desvelados, de los desterrados,y nos impide cerrar esa sangrante herida mortal...que disfrazamos de nostalgia.
    Besos amigo....con recuerdo y cariño...
    cyn.f

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  12. Amigo,hoy sólo me sale decirte que lo siento.
    Besos y adelante¡

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  13. Mi querido amigo, sabes cuanto me llegan tus letras, de eterno amor por ese ser que te dió la vida, que te hizo ese hombre grande amante del amor y es que a cada momento va contigo, en alegrías y tristezas, en soledades y noches en que no encuentras respuestas a esas mil preguntas y es cuando pone su mano sobre tu alma y te dice...adelante hijo, vamos juntos.

    Un beso grande amigo querido.

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  14. Qué bonito Dios mío!. Es precioso.
    Es un dolor que te honra, sé que no es entendible, pero es así.
    En cierta manera, créeme, está contigo.
    Besos.

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