miércoles, 9 de febrero de 2011

Las serenatas.


Desde que casualmente llegó a las manos de Evaristo un buen  libro de poesía anda como loco todo el día recitando versos de amor y melancolía. Cada nuevo atardecer de esta larga semana lírica, cuando el brillante manto estrellado ya casi ha tapado por completo hasta el último guiño añil del hermoso cielo despejado y la bella dama blanca que preside el horizonte enciende su pálida luz de velas, mi romántico amigo acicalado para la ocasión con elegante traje de valor y tersa camisa rebosante de hombría, se aposta paciente como galán de cine clásico bajo los altos balcones de sus vecinas y refugiado a la sombra de las buganvillas les entona a voz en grito un sin fin de poemas, pidiéndoles sus mil encantos de damas de alcoba y suspiros a cambio de unos pocos versos apasionados nacidos de lo más profundo de su enamoradiza alma de poeta.

A lo que, sus maridos con ojos como platos y bufidos de toro bravo, no paran de vocear, sacando medio cuerpo por encima de las barandillas, a punto de despeñarse balcón abajo, arrojándole entre otras muchas gracias verbales algún que otro pobre geranio junto con un sin fin de amenazas varias. Sin embargo, lejos de amedrentar al bueno de Evaristo, únicamente consiguen darle más brío a su vena poética, pues sin duda para sus oídos todos esos improperios suenan como el más bello coro celestial. De este modo cada vez más animado, si cabe aún, no detiene ni un pequeño instante en toda la noche su bohemia serenata.

Sólo con las primeras luces de la mañana, cuando las farolas se desperezan cansadas de prestar durante largas horas su amarillento reflejo a las oscuras calles solitarias, el gallo canta alboradas llamando al nuevo día y el rocío resbala sigiloso por las rejas forjadas de las ventanas llorando de pena por el adiós de Venus el lucero del alba, detiene mi amigo su larguísimo recital poético, y no es por falta de ganas de continuar sacándole envidia al silencio de los portales vacíos, es más bien temiéndole a algún madrugador esposo que aún le queden suficientes energías para ponerle en el compromiso de tener que batirse a duelo, cuando él, como bien es sabido, es un defensor a ultranza de la no violencia.

      acróbata

22 comentarios:

  1. Pero que salao es este Evaristo, lo imagino y hasta me resulta romantico verlo apostado bajo los balcones.

    Creo que me recuerda a un admirador tempranero, de cuando teniamos diez añitos, que me recitaba poemas. Y en clase de mecanografía los pasaba a máquina y luego me regalaba el folio con mi poema en papel perfumado y de color rosa.

    Ahhh...que romantico resulto todo aquello hasta que se lo conte a una amiguita y me enseño el mismo papel y el mismo poema, y todas las demás empezaron a mirarse y a sacar el mismito poema.

    El chaval se ve que nos había regalado a todas sus admiradas su mejor poema de amor, que luego resulto ser copia de un libro y con papel de calco para unas cuantas que creyeron ser las únicas.

    En fin, nadie es único en este mundo y dirá Evaristo que alguna vecina habrá que le agrade.

    Abracitos de sol, que hace un día magnifico.

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  2. Y como hay Evaristos por el mundo, jajajja.
    Pero dicen que el que persevera triunfa, cualquier mañana no despiertan los maridos y sigue su serenata bajo el sol.

    Muy bueno Tomás,

    Abrazotes

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  3. Anda que no es listo Evaristo.
    Sabe latín.

    Saludos.

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  4. Que buena descripción de momentos y lugares. Este Evaristo picaflor, en algún momento se le va a dar.
    Un abrazo amigo, me ha encantado la historia.

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  5. Ay Evaristo, trovador pero cobarde, cuántos de esos pasean por el mundo.

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  6. Me llené de noche, de calles, de luces, de poemas, hasta de rocío. Es como estar en el lugar. Y Evaristo, qué personaje has creado Tomás. Me simpatiza!
    Desayunar con esta lectura es fantástico!

    Un saludo bien grandote!

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  7. Pobre Evaristo,un hombre con mas vergüenza que corazón...

    Saludos,Vega Pasión.

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  8. Muy bien narrado, a la vez que leia.. parecia que lo estuviera viendo.

    Evaristo, hombres de los que ya no quedan.

    Por cierto, mirare con detenimiento las páginas de sucesos de los periódicos, por si algun dia publican algo de él, (como le pille un vecino de esos con ganas... pobre).

    Besos

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  9. 'elegante traje de valor y tersa camisa rebosante de hombría'..ja, buenisima esa descripcion. Tal vez si los maridos fueran un poco mas romanticos las damas no prestarian tanta atencion a los Evaristos que andan pululando por el mundo..
    Que entretenido tu texto, me lo he pasado muy bien aqui.
    Un abrazo.

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  10. Muy bueno, acróbata. Pues yo me moriría de vergüenza si un Evaristo de esos me recitara poemas desde la acera. Casi prefiero oir cantar al gallo en la madrugada.

    Besosssss.

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  11. Cada uno ve la vida a su manera ,,,
    esta claro que Evaristo sabe vivirla tal cual la quiere ver.

    un saludo

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  12. Supongo que el geranio se lo arrojarán con maceta y todo ¿no? Pobre hombre, es un poeta incomprendido (espero no encontrármelo bajo mi balcón, que la noche es para dormir).

    Un abrazo.

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  13. Lo espero esta noche por mi casa . Estaré pronta para el ;)

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  14. Muchas gracias a todos por dejarme vuestras impresiones, ya se las trasladaré yo a Evaristo.

    Abrazos poéticos.

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  15. He pensado en un poema para Evaristo... se lo trasladas de mi parte:

    "Ay!, Evaristo,
    ¿quén te ve?...
    ¿quién te ha visto?".

    Un abrazo.

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  16. ..tú que has sido
    luz al fondo del abismo
    y sombra del camino,
    Tú que sonries al destino
    con una pizca de cinismo
    y le haces guiños
    al desprecio del silencio
    hoy hasta versos te dedican
    las poetas con cariño...jajajajj

    Ay con Evaristo, que contento se va a poner.

    Muchas gracias Towanda.

    Abrazos.

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  17. Creo que algun día le ligaran a Evaristo.

    te sigo, un saludo

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  18. ¿Dónde ha quedado la sensibilidad en este país? Si es que no puede ser, para un trovador con aires de romántico que queda... ay! los improperios le llueven... Pobre Evaristo!


    Bss.

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  19. Este Evaristo,es la leche¡(con perdón)Debería haber más Evaristos por el mundo,creo que nos iría mejor.
    Besos

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  20. Quisiera un traje como el de Evaristo.

    Saludos desde mi velero,

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  21. Pues a mí Evaristo me ha encantado! Tengo 44 años y no lleguè a presenciar serenatas. (Los argentinos somos medio pavos para eso) Mi abuelita me contaba que las chicas esperaban el verano porque era la època ideal para el romance cantado. Bueno voy al grano: odio reiterarme pero ME ENCANTA como escribes hombre! Te dejo un beso enorme y un verso que mi abuelo recordaba de la boca de su padre español: "Tantos caminos tiene la tierra ¿por què no vienes a mí?" Hasta pronto Tomás!

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  22. Espléndida lectura me has regalado,Tomás,puro romanticismo a la vieja usanza!.Tengo la suerte que de vez en cuando me escriben poemas,y es una delicia,que a pesar de esta vida loca que llevamos,encontremos,en ocasiones,momentos tan románticos.

    Un abrazo

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