sábado, 12 de febrero de 2011

El primo Juan.


Desde hace bastante más de un año en la calle más comercial de mi pueblo no paran de bajar definitivamente la persiana una infinidad de negocios, al principio fueron cerrando los establecimientos más pomposos, que habían florecido como setas abrigadas a la sombra del engañoso capital durante el largo periodo estival, en el que los bancos daban más dinero a sus clientes que los nazarenos del paso blanco caramelos en la procesión matinal de Viernes Santo. Más tarde, fueron cayendo algo más despacio los comercios de segunda y tercera generación, esto si que era ya verdaderamente preocupante, pues la mayoría de éstos habían ya sorteado un buen número de crisis anteriores. Cierto es que también montaron algunas tiendas nuevas en los bajos vacíos que se fueron alquilando de nuevo gracias al vertiginoso descenso de los precios de los hasta entonces escandalosos alquileres, pero éstas duraban menos que un perro en misa. De momento tan solo denota buena salud económica el local de mi primo Juan, es más, no para de realizar ampliaciones de capital y ya tiene un buen número de empleados a su cargo, por cierto, no es que montase un comercio de productos asiáticos. Aunque me cueste lo suyo, he de reconocer que siempre ha sido el genio de las finanzas en la familia, cuando todo el mundo se reía de él por el negocio que había montado en plena vorágine consumista, el muy loco no paraba de empeñarse hasta los ojos adquiriendo estrambóticos trajes de carnaval y tuneando viejos vehículos como auténticos coches de dibujos animados, al principio era a él mismo al que un buen lunes te lo encontrabas por la calle disfrazado de Bugs Bunny y al día siguiente iba de Mafalda o incluso del Oso Yogui, ahora va todo hecho un señor con sus trajes de Armani y sus camisas de seda natural, y son sus sufridos empleados los que se dedican a perseguir a los morosos vestidos de la manera más llamativa posible. Lástima que no siguiese yo los buenos consejos que de niño me daba la abuela: - Hijo coge el ejemplo de tu primo Juan, en el mundo de las finanzas llegará muy lejos, si es capaz de negociar los besos que le da a su madre y a mí de la manera que lo hace, que no hará el día de mañana con los extraños.


                                                                                                    acróbata

13 comentarios:

  1. Muy buena entrada. En mi pueblo está pasando lo mismo con el cierre de pequeñas empresas, no sé si por aquí abra algún espabilado Juan con visión de futuro; ya se sabe, a río revuelto ganancias de pescadores, como dice el refrán.
    Espero que la situación mejore....si veis la
    luz al final del túnel, lo mismo es que ya
    estamos saliendo de el....digo, de la crisis.
    Un abrazo.

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  2. La crisis, la crisis ... se escapa de nuestras manos no ?
    Es inevitable !
    Y tu abuela era muy sabia!
    Yo creo que estas a tiempo .
    Empezemos ... te beso ! ♥

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  3. Buen negocio el de tu primo, y cada vez más rentable, montar una empresa de cobro de morosos con cuatro disfraces y un par de coches llamativamente pintados en plena crisis debe tener mucha clientela.

    Espero que con la madre no utilizara metodos muy disuasorios para sacarle los besos que le debía la pobre mujer.

    Un beso.

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  4. Seguro que casi todos tenemos un primo Juan, lo que pasa es que algunos lo reconocemos y otros no tanto...pensarlo bien, ya veréis como si tenéis algún candidato por ahí que coja dentro de ese perfil....

    Muchas gracias por pasar por aquí y besos gratuitos para vosotras.

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  5. Buen y maravilloso día! LImagino que la crisis potenció al buen negociante del primo Juan. Pero negociar besos!!!???
    A la crisis la has pintado tal cual...

    Saludos enormes Tomás.

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  6. Si es que las abuelas lo saben todo.
    Muy espabilado tu primo Juan, con visión de futuro, si señor.

    Recojo mi beso gratis,.. y te dejo otros.

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  7. Tienes razón¡el otro día,paseaba despacio y a la vez miraba,todo lo que se ha ido cerrando.
    Estoy empezando a sentir respeto o miedo,ante la crisis.
    Que listo tu primo Juan¡ Saludos.

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  8. Vaya con el primo Juan, y sí, yo conozco alguno que otro, pero por suerte son parientes lejanos...!
    En la calle de mi casa, hay una media de cincuenta locales, en más de la mitad se puede leer "se alquila". Una pena.
    Un abrazo monetario, que ando mal de dinero...

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  9. En esta crisis la originalidad , la destreza en el invento es lo que a mas de uno le sacara de ella.
    Un saludo y otro para tu primo por su creatividad.

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  10. Vaya negociante... jajajaja.
    Muy bueno ese chico.
    Un abrazo.

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  11. No me gusta el primo Juan, los besos no se negocian.
    Besos.

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  12. Aquí también existe una profesión como la que tenái tu primo Juan antes de enriquecerse, lo llaman "el cobrador del frac" y se trata de un señor que persigue a los morosos vestido con un frac, cosa también llamativa, jejeje.

    Un beso y muy feliz domingo.

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  13. ¡Pero bueno!... ¿Es que no sabes que las abuelas tienen siempre razón?... ¿Cómo no le hiciste caso?...

    Me gustó tu historia... No me suena tener ningún primo Juan pero, investigaré más detenidamente a ver si lo encuentro... Me gusta mucho como escribes.

    Buen Domingo, paisano.

    Besos.

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