jueves, 17 de febrero de 2011

El curso.


Y por fin, tras una breve espera, llega el día de comenzar las clases que imparte en el garaje de su hogar el Doctor africano licenciado por la Universidad de Tombuctú en Medicina alternativa y Chamanismo. Asegura este hombre, sin margen de duda, que con su sencillo curso intensivo de veinte horas, y al módico precio de quinientos euros, cualquiera puede llegar a controlar el dolor de su cuerpo por muy intenso y persistente que éste sea, él promete por el espíritu de sus antepasados que hasta el alumno menos capacitado, si paga todo en efectivo y a la fecha convenida, conseguirá adquirir ese poder. Evaristo que es muy echado para adelante y tiene alma de aventurero reprimido, enseguida se lo toma muy en serio, tanto como para ir vestido de brujo a cada sesión. Mi buen amigo siempre ha sido así, por llevar la contra en el colegio era capaz de afirmar que el hábito si hacía al monje, con lo que no dudaba en acudir disfrazado de cualquier personaje histórico que en ese momento estuviésemos estudiando en clase de Historia. Hasta tales extremos está interiorizando los conocimientos adquiridos en este curso, que en una de las últimas sesiones, se lleva escondido bajo el manto hecho con piel de macho cabrio, un pesado martillo de bola y ni corto ni perezoso nada más dar comienzo la clase se levanta de su sitio acercándose hasta el chamán y declara a voz en grito:
-Hoy comienzan las clases prácticas-, dándole a continuación un martillazo al hombre en la pierna que le deja medio desmayado del dolor. Rápidamente el resto de asistentes a la charla se abalanzan sobre él quitándole el martillo de las manos, a lo que Evaristo no opone resistencia y exclama sorprendido por la reacción de sus compañeros:
- No pasa nada, está todo bajo control, el maestro domina el dolor y en cuestión de segundos  ni lo notará-, añadiendo a continuación para justificarse:
 - Ya es hora que después de tanta clase teórica pasásemos a la parte práctica, quieras que no para eso nos hemos apuntado y nada mejor que un poco de acción para ver si ya dominamos las distintas técnicas que tan bien nos está explicado el doctor africano.

acróbata

15 comentarios:

  1. Jajajaj que chulo el Evaristo jeje siempre antes de terminar el cursillo hay que comprobar que la teorica corresponde con la practica...

    Besos,Vega Pasión.

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  2. Entrañable tu ingenuo y empírico Evaristo,
    que de un martillazo pone contra las cuerdas las pícaras intenciones del Dr. gurú.
    muy gracioso tu modo de relatarlo,
    un abrazo

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  3. jajajajajaja, hizo bien, esa es la manera de demostrar las cosas. Qué majo es Evaristo.

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  4. Bueno muchas veces se necesitan una clases mas, jejej besitos

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  5. Manda "tendones", que diría el otro.
    Este Tomasico se está volviendo más brutico que el susodicho Evaristo.
    Por esa razón, entre otras (como la distancia), no me apunté al curso. ¡¡Y no me pesa visto lo visto!!

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  6. Me parto,me parto...es buenísimo¡¡¡ Primero el doctor,les dice que cualquiera puede sacar el curso,siempre y cuando paguen en efectivo,ja ja ja.Luego,Evaristo axistía a al colegio disfrazado del personaje histórico,que tocaba estudiar,y por último le da un martillazo al Doctor¡ que no paro de reirme,MUy bueno¡Besos

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  7. Evaristoooo !!! Genio y figura, sin dudas, jajajja !!
    Muy bueno Tomás, ante todo, comprobar.

    Saludos muchos.

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  8. lo describes y cuentas con tanta maestria,que segun lo leo lo veo,estoy de acuerdo con evaristo,siempre hay que ir mas alla,siempre preferi la practica a la teorica.

    un saludo.
    (esperando nuevas trepidantes aventuras...)

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  9. Ay, Evaristo, Evaristo... Muy divertido relato.
    Un abrazisto para ti
    y otro para Evaristo.

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  10. Creo que mañana voy a salir a la calle con un mazo debajo del brazo. Ya basta de tanta teoría, pasemos a la práctica.

    Un abrazo

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  11. Jajajajaa, le debería pasar a más de un listo de esos que hay por ahí.
    Besos.

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  12. Jajajajjajajaa
    A Evaristo no lo van a engañar.
    Ha hecho muy bien.

    Saludos.

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  13. Que bueno Evaristo esta tomando clases para controlar el dolor igual que yo, pero yo voy a un neurobiologo del dolor y todavía no le he dado con el martillo (aunque llevo un ladrillo en el bolso como la madre de Tamara, Ambar, sin nombre...tu ya me entiendes).

    Buen fin de semana.

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