martes, 30 de noviembre de 2010

Uno más.


Soy quien soy,
sin un ápice de más
ni una pizca de menos,
sin un segundo de sobra
ni un instante de falta.

Hasta ahora he sido
el que no sabe donde va
pero conoce de donde viene,
el que llega cuando se detiene
y parte en cuanto reinicio la marcha.

Soy quien soy
un anónimo peregrino
sin camino ni bastón.
Y también un simple feligrés
sin Iglesia ni oración.

Siempre he sido
la incógnita irresoluta
a la búsqueda de su ecuación,
y  la suma sin sumandos
restándole guarismos a la razón.

Soy quien soy,
un humilde loco bohemio
sin delirios ni grandezas,
con mil corduras a cuestas
y ninguna locura a rastras.

Tan solo un acróbata más
en la plataforma de la vida,
con el abismo a mis espaldas
y un incierto cable destensado
hasta donde mi mirada alcanza.

                                
                                                                                           acróbata

9 comentarios:

  1. Hola Acróbata. Y si, somos. Con abismos a nuestras espaldas... y un cable del que sostenernos, a veces...

    Me gustan tus versos.
    Saludos, Acróbata.

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  2. Todos, de alguna manera, somos acróbatas de nuestra propia vida.


    Saludos.

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  3. Eres quien eres, y por ello te felicito. Sin saber hacia donde vas, pero sabiendo de donde vienes, en el trayecto nos brindas poemas como este.
    Gracias!!

    Un gran abrazo, vuestra amiga.

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  4. Todos estamos en esta cuerda floja, a veces creemos caer, otras creemos que ya no podemos dar ni un paso más, pero otras hasta saltamos y hacemos piruetas desafiando ese abismo.... Hay dias de todos...

    Siempre he sido
    la incógnita irresoluta
    a la búsqueda de su ecuación,
    y la suma sin sumandos
    restándole guarismos a la razón.

    Me encanta este "trocito"...
    Aquí seguimos a la búsqueda de nuestra ecuación.

    Besazos pequeñín....

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  5. Sabes hoy te leo y me recuerdas la primera vez que te leí, hace algún tiempo, cómo pasa el tiempo...
    Recuerdo me impactaron tus letras y te dije, que eras el acróbata que se lanzaba a la vida, en malabares y piruetas, con un perfecto equilibrio y sin mallas de protección...recuerdas?

    Ese eres Tomás, sin una pizca de más ni una de menos, en el equilibrio justo que te enseñó la vida, con aciertos y desaciertos en el resultado matemático de ecuaciones, pero con tu propia inteligencia para lograr resultados, eres todo eso, y por ello, por esa alma grande como ese mar que tanto amas, eres, mi amigo.

    Un beso enorme, de siempre.

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  6. Un viaje a los meandros del Yo. Una introspección. Para vivir la vida hay que ser un acróbata. Creo que tu seudónimo lo dice todo.

    Saludos amigo.

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  8. Hola Tomás.

    Un gran poema sin duda, que describe a una gran persona. Buena radigrafía interior, te felicito, ese es mérito tuyo, !Genial¡.

    Un abrazo.

    Aloe,

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  9. Pues ya te lo dije una vez... mejor ser un humilde loco bohemio, que no un cuerdo vanidoso.
    Tus letras bien atinadas, entre el equilibrio que supone no estar de mas... ni ser de menos.
    Un abrazo para ti y gracias Nieves por pasarte por mi blog, un abrazo igual, de andaluza a andaluza.

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