viernes, 26 de noviembre de 2010

Prohibido.



¡Prohibido!

Querer jugar con el resto de los niños.
Estar siempre preguntando imposibles.
Desear crecer muy aprisa, muy aprisa
y el enamorarse tanto de esta injusta vida.

¡Prohibido!

Gastarse demasiado dinero en libros.
Llegar siempre tardísimo a todos sitios
Hacer el loco con la motocicleta
y el no haberme conocido antes.

¡Prohibido!

Desobedecer de continúo a los doctores.
Volver de nuevo a caer en el cigarrillo rubio.
Dejar de ser un hombre responsable
y el no saber disfrutar con el día a día.

¡Prohibido!

Olvidar el nombre de las gentes.
Perder la ilusión por el interés diario.
Encerrarse en casa a todas horas
y el no volver a recordarte a cada instante.

¡Prohibido! ¡Prohibido! ¡Prohibido!

Soñar estando bien despierto.
Buscar lo que no se puede encontrar.
Agarrar tus suspiros con mis versos.
Escribir lo que dicte el corazón.
Tratar de engañar a la realidad.
Prorrogar mi inevitable marcha
y por último prohibido
seguir prohibiéndome ¡Vivir! …….



acróbata

6 comentarios:

  1. artículo primero y fundamental, para el buen funcionamiento de la idea:
    queda terminantemente prohibido, prohibir.
    excelente, abrazos.

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  2. Que hermoso es lo prohibido, y te juro que no voy a hacer una interpretación psicoanalítica, jajajaj.
    Pero los poemas con un tantito de ironía, cómo me gustan!!!!!! Y para degustar más tu poesía, deberías prohibirme leerlas, besos po e ta zo!!!!!

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  3. No nos prohibamos seguir VIVIENDO, asi en mayúsculas, disfrutando el dia a dia de la vida, exprimirla al máximo y no dejando ni una gota para el incierto mañana.....

    Que bonitos tus versos..Besos

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  4. Hola Tomás me sumo a la idea de Txema, prohibido prohibir y prohibido olvidar; cuando se olvida se acaba...

    Un poema con una gran carga de reflexión. Muy bueno Tomás.

    Un abrazo,

    Aloe.

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  5. Prohibido prohibir lo prohibido...gran dilema. Mejor no prohibir soñar, ni vivir ni respirar, porque entonces ¿que nos queda?
    Mejor vivir con la propia libertad que nos da la razón y la reflexión de uno mismo.
    Vivamos plenamente la vida, saboreando los bellos y pequeños detalles, que van surgiendo en nuestro camino y que son sin darnos cuenta... los más sencillos.
    Sigamos escribiendo lo que nos dicta el corazón, nunca dejemos que nos prohiban hacerlo.
    Un abrazo de ésta amiga andaluza.

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  6. Les prohibo, que te prohiban, porque tú, eres vida.

    Besos, Tomas

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