jueves, 18 de noviembre de 2010

Echo tanto de menos.


Echo tanto de menos
la espontánea sonrisa
que surge de la nada
y sin embargo todo lo colma.

Pero hoy no se comprende
el valor de lo intangible
ni la belleza de la sencillez.

Echo tanto de menos
la alegría que no necesita
ningún tipo de pretexto
para poder darse motivos.

Pero ya no está de moda
buscar la senda de la felicidad
fuera de la recompensa material.

Echo tanto de menos
el brillo de una mirada
que no esté aún velada
por las brumas del desengaño.

Pero ahora no se lleva
la sinceridad de unos ojos
que miran de frente a la vida.

Echo tanto de menos
la inocencia de una boca adulta
que no este ya silenciada
por el profundo desencanto.

Y son tantas las palabras aún no dichas
que espero no acabar buscándome motivos
Para acallar definitivamente la mía.

                                                                                   acróbata

7 comentarios:

  1. Nooooooooooooooooooooooo
    No te permito, callar tu palabra, aunque se tienda un velo ocultando la inocencia de la sonrisa, aunque la altivez aceche constantemente la sencillez, acorralando su camino,aunque el desencanto mate el brillo de la mirada...noooo, no te permito amigo querido, callar tu palabra, porque dentro del corazón, allí en esa cavidad, se escucha todavía el sonido hermoso de un mañana.

    Muy profundas y lastimosas letras Tomás, pero aquí me tienes, a pesar de todo, creyendo en ti, en muchos y dibujando una sonrisa, escuchando a los niños alistarse a la escuela.

    Te quiero amigo mío, un abrazote de esos, y de siempre.

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  2. Tomás echas de menos, la sonrisa, la alegría,el brillo de una mirada, la inocencia de la boca adulta.. todo aquello que antes eran tesoros que nos han arrebatado.
    Pero con tus trazos escritos produces todo esto y mucho más.
    Asi que no busques motivos para acallar tus palabras, que con ellas a tantos muchos nos trasladas a un universo donde la sonrisa nos brota espontánea, la alegría aparece sin motivo nada más leerte, el brillito de los ojos surje cuando una lágrima brota al sentir tus profundas palabras, y donde una boca adulta anuncia: "Existe en el pueblo aguileño, un hombre que sus palabras hechas poema te hace mirar dentro y entender que lo más maravilloso que existe es el amor incondicional".

    Un gran abrazo. María Isabel.

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  3. No voy a usar frases de pps, de archivos surrealistas para decirte: nooooo, no es así, y todo ese mundo irreal que te pìntan, te diré: pienso exactamente lo mismo, no vamos a andar con eufemismos, me hubiese encantado escribirlo como vos.
    Besos con sonrisa medio de lado, como los temas de Discépolo.
    Muy bueno ami, super.

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  4. esté o no de moda, yo encuentro la intangible felicidad, leyéndote.
    ¿como vas a defraudarme?
    abrazos

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  5. Bueno Tomás, no creo que ningún motivo pueda justificar que la palabra calle, enmudezca...entonces el alma se apagaría y dejaríamos de ser nosotros mismos.
    Estoy totalmente de acuerdo con lo que te dicen por arriba y mira yo, que soy mayor que tu, sigo creyendo en las sonrisas espontáneas, en el brillo de la mirada y en la sinceridad de unos ojos. No puedo evitar seguir creyendo en las personas, aunque no esté de moda.
    Un abrazo y espero que nunca encuentres motivos para silenciar tus palabras.

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  6. Coincido con los comentarios. Es imposible no pensar no teclear las emociones...
    Saludos.

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  7. Hola Tomas, es bueno echar de menos... lo peor es no darte cuenta de ello.

    Hermoso poema como los que tú sabes componer.

    un abrazo, amigo.

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