sábado, 11 de septiembre de 2010

Tuercas y tornillos.

Cuántas veces he oído que la vida es un círculo por el cual rodamos y rodamos sin parar, regresando infinidad de veces a nuestro punto inicial de partida, pues yo cada día soy más consciente que más que una amplia circunferencia horizontal es más bien una estrecha
espiral vertical, donde a cada nueva vuelta de nuestra vida pasamos justo al lado de por donde ya estuvimos, quizás con la misma longitud, pero sin duda con distinta latitud. Es por esto que nuestros recuerdos viajan paralelos a nuestros sueños, siempre en eterna persecución, sumando unos y restando otros, hasta la última curva donde el número finito de sueños acaba convirtiéndose en tan solo un amplio abanico de recuerdos. Es tal vez tan sencillo como un solitario tornillo sin pies ni cabeza enroscando nuestros días por la tuerca de la vida. No conocemos la longitud de su espiral y lo único cierto es que al igual que todo tiene un momento inicial, como no, también nos aguarda el instante final en el que el último hilo de nuestra cabilla roscada termine de pasar por la tuerca de nuestro tiempo.


acróbata

3 comentarios:

  1. Muy acertada tu reflexión , amigo y muy actual, un abrazo

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  2. Muchas gracias amigo por dejar tu huella en mis letras.

    Un abrazo.

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  3. Con que claridad sabes expresar tus ideas. Tal vez tengas razón (supongo que nadie contrariar el sentimiento de otros); pero en mi caso algo va por diferente camino, como si la espiral ciertamente se convirtiera en una recta, pero en ella recuerdos y sueños parecen una misma cosa, no suman y restan, mas bien suman y suman como si el sueño no tuviera inicio, si no que siempre existió y se va codeando con los recuerdos formando alrededor una linea curva que si, tal vez deba tener un final. Un saludo. Ufffffff, creo que me he encerrado en un círculo lleno de algo ¿serán tornillos y tuercas atascados?

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