viernes, 16 de julio de 2010

Barranco de Víznar



Ya vienen por la carretera
las verdes capas siniestras.
Ya viene la muerte traicionera
a por el alma de la poesía.

Llora el clavel.
Llora la rosa.
Lloran las margaritas.

Ya suenan por la acera
las negras pisadas de condena.
Ya tañen las campanas de duelo
a la espera de una muerte cierta.

Llora el sol.
Llora la luna.
Lloran las estrellas.

Ya llegan al umbral del talento
las sombras uniformadas del regimiento.
Ya llega la parca sin rostro
a la busca del sentenciado maestro.

Llora la alondra.
Llora el gorrión.
Llora el ruiseñor.

Ya se lo llevan al Barranco de Víznar
los oscuros verdugos del tormento.
Ya vuelan las balas asesinas
a la espalda de un inocente poeta.

Llora el teatro
Llora la rima.
Llora la poesía.

¡Nunca acallarán tu palabra!
¡Nunca morirá tu poesía!


acróbata

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