jueves, 24 de junio de 2010

Me acostumbré


Me acostumbré a vivir en tus ojos
de sensibles miradas otoñales
cuando me acompañabas en los vacíos
de mis largas noches de silencios

Me acostumbré a soñar en tu pecho
seguro refugio de mis miedos
cuando me aguardabas en el lecho
donde solo cabían nuestros sueños

Pero no me acostumbro
al frío de tu presencia callada,
cuando veo tus labios sellados
amordazando en tu boca
esas sentidas palabras
que presiento mías.

Pero no me acostumbro
a tus idas y venidas,
cuando noto que me esquivas
dejando tras tus pasos
un halo de indiferencia
que no sientes.


acróbata

1 comentario:

  1. Bello poema.

    Lo he leído y lo he sentido, creo que ese es el fin de la poesía, que los versos nos calen y nos muevan por dentro.

    Un abrazo.

    begoña.

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