martes, 15 de junio de 2010

En una esquina


En una esquina olvidada
de la vieja piel de toro,
encajonada entre mediterráneas laderas
de secos torrentes verticales
y el luminoso mar antiguo
cuna de milenarias civilizaciones
se halla estacionada mi amada morada.
Entre La Mesa Roldán y El Cabo Tiñoso,
con el abismo marino bajo mis pies
y el infinito cielo azul como techo,
entre vientos frescos de levante
y abrasadores ponientes traicioneros
aviento soledades, alimento realidades.
La lluvia aquí es un bien escaso y preciado,
esta es una tierra de sol y viento,
esta es una mar de azules intensos
y de nocturnos cielos estrellados.
Otrora reposaba mi mirada en la costa,
llenándose de montes pelados y valles cultivados,
de playas solitarias y vírgenes acantilados.
Ahora prefiero no mirar para no ver,
al monstruo de ladrillos y hormigón
que engulle todo el litoral,
al desierto geométrico de frío acero
que conquista palmo a palmo, cacho a cacho
toda la memoria visual
de un pueblo que creció
amando el paisaje de su tierra.
¿Qué sentido tiene destrozar tu hogar?,
¿qué estamos haciendo con nuestro mundo?


acróbata

1 comentario:

  1. TE entiendo y comprendo el motivo de tus letras, a mi me paso algo parecido, me vine a esta provincia, por su tranquilidad y sus paisajes de frutales dando un marco imponente al lugar, muy poco queda de ese paisaje del cual me enamore en primavera, un abrazo amigo.

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