miércoles, 26 de mayo de 2010

Ciprés



Parado frente el marmóreo silencio
la alargada sombra del ciprés
mide el sollozo del visitante,
escucho mis pensamientos lastimeros,
yacen los sueños inertes.

Una rosa prende de mi mano,
las espinas sangran pena.
Aquí no mora la suerte,
adorno la oscura noche
con mi amiga la muerte.

Asaltos pasados regresan,
acaso nunca marcharon,
se esconden por mis esquinas.
Allá donde duerme la parca
el frío cala los huesos.

Siempre llueve en Octubre,
el paraguas no tapa nada.
Un tributo no se pregunta
se da y se siente,
de pie muere mi gente.



acróbata

1 comentario:

  1. Me encantó tu poema , tiene fuerza en sus letras y es muy expresivo, un abrazo, amigo

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